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HORA DE LA RESTAURACION FINAL

Este es un programa de bendición para tu vida y familia por...PASTOR Adbeel Efer Cerna Arce

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Jovenes

Por: Adbel Cerna Arce | Publicado: 06/08/2013 05:59 |

Yugo desigual entre cristianos

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos: porque que compañerismo tiene la justicia con la injusticia? Y que comunión la luz con las tinieblas? Y que concordia Cristo con Belial? O que parte el creyente con el incrédulo? Y que acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente.” 1 Corintios 6:14-16

Esta porción de las Escrituras prohíbe toda clase de relaciones entre creyentes y no creyentes que implique la negación y ruptura de los principios y valores cristianos. Estas relaciones pueden ser de índole laboral, comercial, política, social etc.

Tradicionalmente el texto ha sido utilizado para prohibir y condenar las relaciones amorosas entre creyentes y no creyentes. Aunque su uso es correcto no debemos perder de vista que el texto es más amplio en su aplicación. Abarca toda clase de relación que no glorifique a Dios y se someta al Señorío de Jesucristo.

El encabezado de este artículo sugiere la posibilidad de emplear la frase “Yugo Desigual” a relaciones amorosas entre cristianos. Realmente esto no es correcto. El texto es muy claro en precisar que se refiere exclusivamente a relaciones entre creyentes e incrédulos. Por supuesto que esto no invalida la discusión en una sociedad nominalmente cristiana sobre quién es creyente y quién no y a quienes hoy en día podría aplicar el calificativo de incrédulo. Pero tal discusión escapa al objetivo del presente artículo.

Pero eso no niega que en una pareja cristiana puedan existir incompatibilidades que dificulten o hagan imposible la viabilidad de una relación matrimonial. A esta clase de obstáculos que pueden presentarse en una pareja podríamos llamarla: “yugo desigual” con minúsculas para diferenciarlos del YUGO DESIGUAL con mayúsculas a los que se refiere directamente el texto bíblico del cual tomamos la frase.

CLASES DE “yugo desigual” ENTRE CRISTIANOS

1) Diferentes Proyectos de Vida

Una clase de yugo desigual que puede aparecer en las relaciones entre cristianos, sobre todo en el ámbito ministerial, es cuando la pareja tiene llamados y vocaciones incompatibles. Por ejemplo él quiere ser pastor y ella quiere ser misionera. Uno quiere servir a Dios en el contexto de las grandes ciudades y el otro en los contextos rurales etc. Puede ser que la pareja pueda encontrar puntos de encuentro donde los dos se sientan mutuamente realizados y sentir que son fieles a su comprensión de la voluntad de Dios para su vida. Pero puede que los proyectos de vida personales de la pareja sean tan divergentes que sea imposible emparejarlos y aunque se amen mucho decidan terminar su relación por causa de su llamado.

2) Diferentes Grados de Compromiso:

Si los dos son cristianos pero uno es un creyente maduro y espiritual y el otro es un creyente inmaduro y carnal. Aunque ninguno de los dos es incrédulo las diferencias en sus niveles de entrega y consagración espiritual va a ser que la relación se torne conflictiva y hasta peligrosa. El creyente maduro por complacer a su pareja puede abrirse a un decaimiento y enfriamiento espiritual.

3) Diferentes clases de espiritualidad:

Supongamos que los dos son cristianos evangélicos pero uno es bautista y el otro pentecostal. Puede ser que los dos sean cristianos maduros y comprometidos con el Señor. Pero sus énfasis doctrinales y formas cúlticas son muy diferentes. Esta relación no es prohibida por las Escrituras pero la diferencias que existen entre los dos pueden traer tensiones y conflictos. Estos problemas se intensifican si los dos son líderes comprometidos en sus respectivas congregaciones, que aman y se identifican con ellas. La clásica pregunta sobre en cual iglesia nos congregaremos después que nos casemos se agudiza con el transcurrir del tiempo.

He visto a varias parejas resolver este problema. Unos decidieron por escoger una nueva iglesia en la cual los dos se sientan cómodos e identificados. Otros fueron a la iglesia de la pareja que tenia un mayor compromiso y proyección ministerial. Otos tomaron la opción de terminar y continuar cada uno en sus respectivas congregaciones..

4) Diferentes Realidades Personales;
Lo mismo podemos afirmar de otras clases de yugo desigual: Gran diferencia de edades, distintos niveles educativos, condiciones socioeconómicas dispares, trasfondo racial y cultural distintos etc. Vuelvo a reiterar que bíblicamente hablando no existe ninguna prohibición sobre tal clase de relaciones entre cristianos.

Pero tampoco es cierto que SI HAY AMOR LAS DIFERENCIAS NO IMPORTAN. Si importan y aunque exista demasiado amor si las diferencias no son asumidas y encaradas maduramente pueden hacer fracasar cualquier relación.

Las diferencias pueden hacer más difícil una relación pero no siempre imposible. Si hay suficiente amor, madures y capacidad para saber negociar y ceder es posible que los problemas que generan las diferencias en la mayoría de los casos se superen. En vez que las diferencias nos separen y distancien podemos aprender a CELEBRAR LAS DIFERENCIAS Y ENRIQUECERNOS DE ELLAS.

Cómo des-enamorarte

Si alguna vez has estado enamorado(a), entonces has podido conocer una de las sensaciones más maravillosas que existen en la vida. En ocasiones suelo preguntar en mis conferencias si la audiencia cree que es bueno o es malo enamorarse, a lo que generalmente responden positivamente. Luego, yo suelo afirmar, “Pues fíjense que no. Enamorarse no es bueno… ¡es buenísimo!”.

No obstante, si has tenido que experimentar la desilusión de (lo que en esta ocasión llamaré) un “amor imposible”, entonces has cargado con uno de los conflictos emocionales más complicados que existe. He tenido la oportunidad de platicar con muchos jóvenes y señoritas que se encuentran en una relación “equivocada”, o sencillamente “enamorados de la persona incorrecta”, y no saben cómo lidiar con el asunto (y te confieso algo… he pasado por allí; sé que no es fácil). Quizás sea un muchacho que ha sido rechazado por su novia; o una señorita cuyo novio es abusivo con ella, o tal vez alguien que está enamorado de una persona comprometida. En estos, y tantos casos más, suelo escuchar de ellos “yo sé que no está bien” o “entiendo que debemos terminar” aunque luego agregan la frase épica que complica toda su existencia “¡pero estoy enamorado de ella!”, o bien “¡pero no puedo dejar de quererlo!”. Siento, luego existo.

Recuerdo una ocasión en la que, junto a un equipo fantástico de jóvenes, nos disponíamos a llevar a cabo un proyecto misionero en nuestra ciudad. Todos estábamos preparados, simplemente esperando instrucciones para comenzar el evento. A mi parecer, todos estábamos enfocados muy bien en la misión, hasta que comencé una breve conversación con un joven a quien llamaré Sergio. Este era un muy buen muchacho, líder, comprometido con el Señor, y novio de una chica que llamaré Pamela. Todo inició con una inocente pregunta como “¿Y qué tal va todo con Pamela?”, y siguió con la trágica narración de una relación que había terminado. Pamela había decidido en esa semana concluir su noviazgo con Sergio. Poco a poco, él comenzó a contarme lo que había sucedido, a describirme su confusión, a expresarme sus sentimientos por ella. Poco a poco, Sergio dejó que sus emociones tomaran el control de nuestra conversación, y terminó gritando, a gran voz, con llanto incontrolable (como si alguien hubiese fallecido trágicamente) frente a toda la gente que nos estaba viendo, “¡es que yo todavía la amo!”. Nunca olvidaré esa escena pública. Para mí y para el resto de los presentes, fue una situación sumamente incómoda (por no decir vergonzosa), no solamente por el momento en que sucedió, ¡sino porque Pamela estaba a pocos pasos de distancia y escuchó los alaridos de mi amigo! Para Sergio, sencillamente era la realidad de lo que sentía, y no lograba recuperar el control.

A veces, nuestras emociones pueden ser muy fuertes, y permitimos que dominen incluso nuestros pensamientos o nuestra conducta, al extremo de hacer cosas que luego nos darían mucha pena (como en el caso de Sergio). O tal vez después nos sentimos mal por las decisiones que hemos tomado o actitudes que hemos tenido.

En ocasiones, los sentimientos son tan reales, que no sabemos cómo controlarlos, o cómo librarnos de ellos. Entendemos lo que debemos hacer, pero no lo logramos porque nuestro corazón nos dice lo contrario. Siento, luego existo.

Creo que esto constituye uno de los líos más complicados con los que tenemos aprender a luchar. Si no maduramos (rápidamente) en nuestra vida emocional, cuatro cosas van a suceder: (1) vamos a andar cargando un peso encima (que no deberíamos llevar), (2) vamos a dañar nuestras relaciones (incluso las que tanto valoramos), (3) perderemos de vista nuestras prioridades de la vida (porque nuestros sentimientos serán lo primordial) y (4) caeremos en una espiral descendiente (sintiéndonos cada vez peor por manejar inapropiadamente la situación). Puedo afirmarlo, por observación y por experiencia.

Así que, si estás enamorado(a) y sabes (no sientes… e-n-t-i-e-n-d-e-s) que necesitas hacer un cambio al respecto (que es lo correcto y saludable), permíteme sugerirte tres decisiones que debes comenzar a tomar ahora. No hay un camino fácil; no existe una solución rápida. Enamorarse es sencillo; des-enamorarse no.

 

1. YA NO INTENTES CAMBIAR TUS SENTIMIENTOS; CAMBIA MEJOR TUS PENSAMIENTOS.

He aprendido que Dios no espera tanto que cambiemos cómo nos sentimos, sino anhela una transformación real de nuestra forma de pensar:

No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:2)

Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado(Filipenses 4:8).

La razón es doble: por un lado, es imposible cambiar un sentimiento voluntariamente (por ejemplo, si en este momento te encuentras feliz o triste, ¿sería posible simplemente decirte que cambies eso en este instante?), y por el otro, son los pensamientos quienes dan nacimiento a los sentimientos (antes de una emoción en el corazón, siempre existió una idea en la mente).

Por lo tanto, asegúrate de invertir tiempo en alimentar tu cerebro con los principios correctos. Quizás necesites dejar de escuchar esas canciones “románticas” (o mejor dicho, depresivas… ¿Te has dado cuenta que en todas esas canciones las cosas siempre terminan mal?) o dejar de ver esas películas románticas (que solo te recuerdan que tu historia amorosa no siempre tiene un final feliz).

Me gustaría recomendarte lecturas como “Libre” de Frank Reed, “Vale la pena esperar” de Tim Stafford, “El campo de batalla de la mente (para jóvenes)” de Joyce Meyer, “En busca de paz” de Charles Stanley. También te sugiero escuchar música que llene tu cabeza y corazón de los principios de Dios.

 

2. YA NO INTENTES OLVIDAR; PIENSA MEJOR EN ALGO MÁS.

Si alguna vez te escuchaste decir (o al menos lo pensaste) “es que no puedo dejar de pensar en él(ella)”, quiero contarte dos noticias (una buena y una mala). La mala (que no es tan mala realmente) es que en efecto, no has sido diseñado para olvidar. Tenemos la capacidad de recordar, y podemos estimular nuestra memoria; pero no tenemos la capacidad de olvidar conscientemente. ¿Recuerdas que almorzaste ayer? Si, pues… ahora mismo, te ordeno que lo olvides. ¿Pudiste? Yo tampoco. Por ende, cada vez que te propones ya no recordarlo(a), ya no pensar en él(ella) estás proponiéndote algo virtualmente imposible. Entre más te repitas “ya no voy a pensar en eso”, ¿adivina qué? ¡Más vas a pensar en eso! Más recuerdos románticos, más momentos juntos, más preguntas, más confusión, más frustración.

En cambio, la buena noticia, es que puedes conscientemente enfocar tu mente y trabajar en un proceso de sustitución. De hecho, este es uno de los ejercicios sumamente importantes en nuestra peregrinación espiritual. La Biblia presenta este cambio, como el proceso de despojarnos y revestirnos. Constantemente debemos estar eliminando lo negativo o pecaminoso y luego agregar lo positivo o santo:

Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.(Efesios 4:22-24)

¿Alguna vez te has dado cuenta que después de un día tan ocupado, tan enfocado, no tuviste ni tiempo de pensar (ni sentir) en él(ella)? No fue porque te propusiste olvidar; fue que concentraste tu mente en algo más.

Por cierto, aquí sería muy pertinente hacer una advertencia y aclaración. No estoy promoviendo ni predicando a favor del dicho común “un clavo saca a otro clavo”. El hecho que busques (emocionalmente) a alguien más para olvidar a tu “amor imposible” no creo que resuelva mucho el problema… más bien genera el potencial de causarte más líos.

Lo que estoy tratando de decir es algo similar al dicho “para un niño con un martillo, todo el mundo parece un clavo”. Según sean los pensamientos que tengas en tu mente, así será la perspectiva que tengas de tu vida, así será la interpretación de tus relaciones, así tomarás decisiones, así experimentarás tus emociones. Por eso, asegúrate de despojarte y revestirte, para mantener tu mirada enfocada en las cosas de arriba(Colosenses 3:1,2).

 

3. YA NO INTENTES ENTENDER; PIENSA MEJOR EN OBEDECER.

Uno de los asuntos que me doy cuenta no ayudan mucho en el proceso de des-enamorarse, es el continuar haciéndonos preguntas cuyas respuestas parece no vamos a obtener. “¿Qué fue lo que sucedió?”, “¿Qué hice mal?”, “¿Por qué me pasa esto a mí?”, “¿Y qué pasaría si…?”, “¿Será que algún día…?”, “¿Será que él(ella) estaba realmente enamorado(a) de mí?”. Todas estas son buenas interrogantes (interesantes) pero no necesarias para la subsistencia.

Buscar las respuestas a las preguntas imposibles, es como ver a un perro corriendo en círculos tratando de alcanzar su cola. Con mucho cariño y respeto, te pregunto: ¿Vas a avanzar o vas a seguir dándole vueltas al asunto? Lo que realmente te va a brindar libertad, no es contestar preguntas interesantes; es obedecer:

Viviré con toda libertad, porque he buscado tus preceptos. (Salmos 119:45)

Un par de sugerencias prácticas quizás puedan ayudarte. Por un lado, ¿qué tal si clasificamos todas estas interrogantes en la categoría de “utopías” (el lugar que no existe)? Si nunca van a existir respuestas, entonces mejor enviemos esas preguntas al lugar del “no”, soltémoslas y avancemos en proceso de la vida que Dios sigue anhelando para nosotros. ¿Cruel? No. Realista. (Por si te lo estás preguntando, sí, tengo un par de preguntas clasificadas en esta categoría. Y allí las dejaré.)

Por otro lado, te sugiero contar con un(a) confidente, consejero(a), es decir, una persona espiritualmente madura, de tu mismo sexo, quien pueda pedirte cuentas de tu avance en la obediencia que Dios está pidiendo de ti. Todos necesitamos apoyo, particularmente cuando las cargas son pesadas (Eclesiastés 4:9,10; Gálatas 6:2). Así que no tratas de pelear con tus desobediencias o tus problemas en soledad. Busca apoyo y evaluación de personas que son fuertes en esa área. Nunca olvides que en medio del bosque, cuando hay un incendio es difícil encontrar la salida; alguien que está afuera, desde la montaña, te puede orientar muy bien.

Toda relación siempre es alimentada por la comunicación. Entre más tiempo pasas con alguien, entre más platican, más cercana, estrecha, fuerte es la relación. De igual manera, si necesitas terminar una relación, dejarla ir, concluir, entonces, debes limitar todo tiempo de comunicación y tiempo juntos. No se trata de ser descortés, sino de tener la madurez para hacer un cambio.

Dios anhela que todas tus relaciones le glorifiquen, que puedas disfrutarlas siempre al máximo. Lo mejor es pues nunca comenzar algo que algún día tendrás que terminar. No obstante, si debes vivir el dolor de des-enamorarte, que esto sea una escuela que forme tu carácter, que te lleve a la madurez, y que te prepare para hacer las cosas bien. Como suele decir mi amigo Jim Burns, “tenemos que aprender a pagar el precio de la disciplina o a pagar el precio del remordimiento”.

Sigo soltero ¿Y ahora que hago?

En nuestra adolescencia tal vez creamos que el matrimonio y la familia es algo que simplemente “nos sucederá” automáticamente cuando seamos adultos. Sin embargo, a medida que el tiempo pasa, parece que no siempre es así.

En una de mis canciones favoritas, “Esperando a mi amado”, de la obra musical Brigadoon (nombre de una aldea ficticia en Escocia), de los años 50, la letra acertadamente dice así:  ”Esperando a mi amado, feliz guardo mi corazón hasta que él llegue”. La historia tiene lugar en un imaginario pueblo escocés que aparece solo una vez cada cien años. En aquel lugar vivía una joven sin esperanza de encontrar novio, ya que todos los jóvenes estaban casados, a punto de casarse, o simplemente no eran lo que ella buscaba. Sin embargo, la historia tiene un final feliz cuando un joven cazador perdido en el bosque de pronto se encuentra con esta aldea. El decide quedarse y casarse con aquella jovencita.

Esta canción podría considerarse como “el himno de esperanza de los solteros”. Según la canción, ella decide guardarse hasta que aparezca el hombre adecuado, afirmando que casarse por casarse no es la respuesta y que, a pesar de la presión, se mantendrá soltera si ese hombre ideal no aparece.

El mensaje de la canción es muy hermoso, pero refleja una dura realidad. Entre quienes luchan por seguir a Dios fielmente, persiste la creencia de casarse para toda la vida. Sin embargo, algunas veces otras personas ven nuestra soltería tal como los amigos de Job veían su tragedia: si no nos hemos casado, ¡debe ser porque hemos hecho algo incorrecto!

¿Te sientes atrapado en tu soltería? (bien sea que nunca te hayas casado, que te hayas separado o que hayas enviudado). ¿Es ese el enfoque correcto? ¿Hay algo más importante que limitarse a buscar un posible partido en cualquier lado? ¿Qué debemos anteponer al romance y al matrimonio? ¿Qué debemos hacer?

 

Cambios en los tiempos y la moral

Hace un siglo o un poco más, casarse era algo común y esperable en la sociedad; en general, los matrimonios eran concertados por los padres y los jóvenes se casaban a una edad mucho más temprana que ahora. La vida era más difícil en ese entonces, y desde el punto de vista económico, el matrimonio era una ventaja. Era mucho más conveniente tener dos personas para trabajar el campo y mantener el hogar, que una sola.

Los tiempos cambian, y en la actualidad el matrimonio ha dejado de ser la norma. Es más, la idea del matrimonio tradicional les parece anticuada a algunas personas, quienes experimentan con estilos y modos de vida que se oponen a las leyes que Dios ha establecido para nuestra salud y felicidad.

De aquellas parejas que se casan, muchas ya han vivido juntas un tiempo o han tenido hijos en común. Algunos solteros son promiscuos, creyendo que así se librarán de las “ataduras” del matrimonio pero sin tener que prescindir de una vía de escape a sus necesidades. Esta “solución” acarrea consecuencias lamentables y muy dolorosas. Sin embargo, la publicidad a menudo promueve tales opciones sin tener en cuenta la desdicha que acarrean.

Es difícil nadar contra la corriente inmoral de nuestro mundo. Y más difícil aún es encontrar a alguien que comparta el deseo de seguir las leyes de Dios y quiera comprometerse en una relación matrimonial con un amor sincero, leal y de por vida. Y a pesar de que muchos desean casarse en esas condiciones, pareciera no haber candidatos en ninguna parte.

 

Considera el panorama completo

Pero tal vez valga la pena considerar la posibilidad de que aún no estemos adecuadamente preparados para el matrimonio. Quizá es por eso que Dios nos da un poco de tiempo extra, para mejorar en ciertos aspectos.

A pesar de ser fieles a Dios y de guardar sus mandamientos, muchas veces no comprendemos por qué Dios aún no nos ha proporcionado un compañero (a). ¿Acaso no es ello parte del contrato? Dios nos bendice, desde luego, ¡pero a su debido tiempo!

Antes de salir en “busca del amor” de un posible candidato, hay otras cosas en las que debemos enfocarnos.

Nuestra relación con Dios el Padre y nuestro Salvador Jesucristo, por supuesto, debe ocupar el primer lugar. Aún no hemos entrado al Reino de Dios, por lo tanto, tenemos que ocuparnos individualmente de nuestra propia salvación a través de Cristo (ver Filipenses 2:12). Aunque hayamos estado haciendo bien las cosas, siempre podemos crecer más espiritualmente.

En segundo lugar, hay mucha gente (no necesariamente en busca de matrimonio) que necesita nuestra amistad: hombres y mujeres, jóvenes y adultos. En toda comunidad siempre habrá necesidad de personas que no tengan las limitaciones impuestas por las responsabilidades familiares. ¡La soltería te permite ser muy activo, y a la vez, sumamente sociable!

En tercer lugar, nuestra misión al seguir a Dios es promover su obra proclamando las buenas nuevas del futuro Reino de Dios, el mensaje que el mismo Jesús predicó (ver Marcos 1:14-15). Hacemos todo lo posible para ayudar a divulgar la maravillosa verdad a quienes nos rodean en este mundo. Para ser un ejemplo eficaz a las personas en nuestras comunidades, podemos elegir entre ser una pequeña llama o una resplandeciente luz LED (ver 1 Corintios 7:32-35). Las personas solteras a menudo tienen más tiempo para resplandecer; solo tienen que pedirle a Dios las oportunidades para ponerlo en práctica.

 

Mantén una vida activa

¿Hay alguna persona soltera que te interese? Haz un esfuerzo por conocer su carácter y personalidad y no te dejes llevar solamente por su atractivo o apariencia. Persevera en tu relación con Dios; muéstrate agradable, dispuesto a escuchar; mejora tus habilidades para interactuar con los demás y no te preocupes pensando si ésta es la persona para ti. Algunos de mis amigos casados me han brindado un consejo basado en su experiencia: “Cuando llegue esa persona correcta a tu vida (o tú llegues a la vida de ella), ambos lo sabrán, pero pídele a Dios que te ayude a reconocerla”.

¿Qué hacer si no hay nadie de tu edad con quien salir? ¡Ocúpate en otras actividades! Dedícate a servir y ser un buen ejemplo del camino de vida de Dios (ver Mateo 5:14-16). Trata de ser amable y de tener amigos, pero no solo con el fin de buscar un romance.

Empéñate en alcanzar metas en tu vida y no esperes que las cosas simplemente sucedan. ¡Aprende un nuevo tipo de baile, un deporte, otro idioma, o lo que sea! Pídele a Dios un espíritu de gozo en lugar de una amarga resignación, que puede ser una actitud tentadora, pero que produce mucha desdicha. El gozo verdadero es la felicidad que produce la certeza de que Dios no nos ha abandonado.

Pero, por sobre todo, habla con Dios, cuéntale de tus sentimientos, especialmente si te embarga la soledad. La soledad es el resultado de no interactuar con otras personas. Si te está sucediendo esto, busca la forma de acercarte a otros. Quizás puedes escribir una carta, llamar a alguien o inscribirte en algún curso; en todo caso, ¡el mejor antídoto para la soledad es ser extrovertido!

Aprovecha tu soltería, desarrolla tus talentos, pídele a Dios el gozo verdadero y, por sobre todo, confía en Dios; puede resultar difícil, pero con su ayuda, podrás salir adelante.

Enamoramiento vs Amor

El enamoramiento es la expresión imperfecta del amor humano y el sentimiento que lo causa es físico, corporal, y por tanto, temporal y tendiente a desaparecer en cualquier instante.

En el enamoramiento sólo cuentan los sentimientos que se expresan generalmente a través del cuerpo, y los ojos. Es una atracción a nivel hormonal, químico y emocional, y todo esto puede cambiar de un momento a otro…es fugaz, inestable, temporal. Hoy siento de este modo, mañana tal vez ya no… Los sentimientos son engañosos…el corazón humano es cambiante e inestable.

El enamoramiento empieza por el cuerpo, indudablemente…

Pero está claro, que la atracción física (y como ya dije no precisamente la estética corporal, pero si la intervención de los ojos) no es la única atracción que debería existir. Sino no cabria la posibilidad de la trascendencia, de lo permanente, de lo que nunca se acaba; porque no tiene su base en algo que es temporal sino espiritual, eterno. El amor tiene su lado espiritual, y esta es su segunda instancia. La primera es corpórea, física, la segunda es espiritual. Busca conocer más de la otra persona, adentrarse en los intrincados recovecos de alma. Buscar, explorar, encontrar puntos de unión, lazos espirituales que sostendrán a los sentimientos que les precedieron. La ausencia de puntos de contacto profundos, espirituales, hará que la relación no sea genuina, sino solo basada en emociones hormonales, sensaciones físicas, sentimientos superficiales. Eso sería vivir de una ilusión de amor porque amor es unión espiritual. Esto significa que el amor humano se completa en el espíritu. Esto sería algo como te amo porque te necesito. La necesidad no es física, si bien esta existe, es desde el alma. Te amo, porque me ayudas a ser más como yo tengo que ser para ser quien debo ser.

Te necesito para ser quien Dios quiere que yo sea para vos. Dios tiene que ser el basamento de una relación. No quita las emociones; las sostiene, las afirma, las fortalece para que no cambien, para que no pasen y se esfumen. Dios le imprime trascendencia al amor humano y le da su sentido verdadero.

El amor humano es imperfecto, tendiente a permanecer en lo temporal, finito. Aun si se ama con el alma como se suele decir, solo intervienen las emociones. A no ser que haya un conocimiento profundo de la otra persona, pero aún así no hay plena seguridad de que se ha acertado en la persona indicada. Hoy día los divorcios son más que los casamientos. El problema es que la relación no se sostiene en el espíritu. Si Dios no está en una relación corre el riesgo de basarse en las emociones, y, aunque no se pueda creer, se puede vivir toda la vida así, de una ilusión, creyendo que se encontró el amor, cuando eso no es así..

 

¿Cual es, pues, el criterio para conocer si estoy con la persona adecuada?

El criterio es la guía del espíritu de Dios. Sabiendo que el amor humano no es el amor que satisface la vida, ni que le da sentido, ni que le da rumbo, o que satisface la sed de un alma solitaria, vacía y angustiada. El amor humano es necesario; pero no es la prioridad existencial del hombre. EL mundo dice: Ella/el es la razón de mi vida. Es romántico, pero expresa un modo de pensar que no es conveniente. Porque si esto es así, literalmente, la ausencia de esa persona sería la causa de un suicidio.-y sabemos que sucede y en grandes cantidades, tristemente-

Una vida espiritual fuerte, fundada en verdades y principios Bíblicos son la estructura espiritual que sostendrá toda relación duradera y revelará la autenticidad de los sentimientos y emociones manifestadas.

 

Una mente llena de Dios, es el timón del corazón.

Es su guía. Una mente llena de Dios, con convicciones firmes, estabiliza las emociones, les da el lugar que tienen que ocupar. Una mente llena de Dios asienta las directrices, los criterios, los fundamentos de lo que sentimos. Sansón era un joven sin fundamentos. De mente débil. Su corazón le domino a placer. Sansón era un joven que se enamoraba hoy de esta chica, mañana de esta otra. Era un barco abandonado a una tempestad de emociones y estímulos sentimentales. No tenía timón. Iba en cualquier dirección. La dirección que su corazón le decía.

Su corazón lleno de emociones carnales porque no había una mente llena de Dios, del espíritu de Dios que le diera el poder y la guía a sus sentimientos. Sansón hubiera jurado que estaba completamente enamorado de cada chica que tubo. Sin nunca saber que en realidad el amor verdadero es espiritual porque es la única unión que permanece porque esta fundada en quien nunca cambia. Dios.

enamorarse

Ese hábito oculto

Hace poco me contaron una historia fascinante y conmovedora. Se trata de un joven que cuando era niño, había perdido su brazo izquierdo. Pero un día, al llegar a la adolescencia, decidió que quería practicar judo, sus familiares trataron de persuadirlo, diciéndole que no podía practicar artes marciales, siendo manco. Pero al muchacho, no le importó la imposibilidad. En lugar de enfocarse en lo que no podía hacer, puso todos sus sentidos y su energía en aquello que sí podía hacer: practicar judo con un solo brazo.

Al poco tiempo, había logrado sorprender a su mismo entrenador, pidiéndole participar en un torneo regional. Para sorpresa de todo el mundo, este muchacho, logró ganar el campeonato y ser el mejor en su categoría.

Un periodista le preguntó cuál era el secreto por el cual había ganado, a pesar que contaba con un brazo de menos que el resto. El joven respondió:

-Dado que tengo la imposibilidad de un brazo, tuve que concentrarme en trabajar muy duro en la gran mayoría de los ejercicios. A diferencia de otros, se que no puedo permitirme errores. Así que, como soy consciente que cuento con menos recursos que la mayoría, tengo que lograr la perfección en lo que hago. Pero el gran secreto -dijo en tono cómplice- es que la única manera que tiene el contrincante para vencerme, es tomándome del brazo izquierdo.

Increíblemente, este muchacho había logrado hacerse fuerte, justamente, en su misma debilidad. En lugar de sentarse a llorar y reclamarle a la vida el porqué ya no tenía su brazo izquierdo, trató de esforzarse al máximo, sacándole utilidad a lo que se suponía era su defecto.

Es que todos, sin excepción, tenemos una debilidad con la que hemos de tener que luchar por lo que nos reste de vida. El gran secreto es la manera en que reaccionamos a ella. Abraham no se detuvo a cuestionar su desierto espiritual, a pesar que el cielo estaba de bronce. El sabía que debía avanzar, aunque no sintiera absolutamente nada de parte de Dios.

La actitud que tomemos en esos momentos críticos es lo que hace que crucemos el desierto en tres semanas, o cuarenta años.

Hace poco, un ministro de alabanza se me acercó en su propia oficina, y extremadamente dolorido y avergonzado, me confesó que una debilidad lo estaba matando espiritualmente.

-Estoy atravesando mi peor desierto -resumió.

Entre algunas lágrimas, este hombre, esposo y padre de varios niños, me comentó que un día, en la soledad de la oficina, decidió “investigar” algo acerca de la pornografía en internet. Me dijo que honestamente, no lo hizo por morbosidad, sino por simple curiosidad. Pensó que como era un hombre adulto, no le haría mal un poco de información acerca de este flagelo.

Stephen Arterburn dice que un hombre tarda veinte segundos en mirar una imagen pornográfica y veinte años en borrarla de su mente. Y eso fue exactamente lo que le había sucedido a este hombre que ahora lloraba amargamente en su propio escritorio.

-Estoy atado a todo tipo de basura virtual -confesó- al principio esas imágenes me chocaron drásticamente, pero luego, de regreso a casa, no podía olvidar aquellas fotografías. Al día siguiente, volví a navegar por sitios para adultos, pensando que sólo se trataría de una pequeña mirada más, totalmente inofensiva.

Lo cierto es que desde hace meses, me siento vulnerable a todo tipo de pornografía. Lo que comenzó con una inocente mirada, se ha transformado en una adicción compulsiva. Cada vez que vuelvo a caer, siento una culpa atroz, pero luego, al cabo de unas horas, otra vez estoy envuelto en la misma trampa.

Aquel hombre, me contó que en muchas ocasiones, quiso hablarlo con su esposa, pero el temor al juzgamiento o quizá a perder su respeto, lo había hecho arrepentirse de confesárselo. Así que, hasta el momento en que finalmente me lo dijo, había optado por guardarse esa oculta debilidad en privado hasta poder solucionarla. Pero lo peor, era que se sentía demasiado sucio para orar o recuperar la integridad perdida.

En muchas ocasiones, no había querido ministrar la alabanza en su iglesia, aludiendo cualquier excusa, porque sabía que su vida espiritual atravesaba una crisis profunda.

-Hoy, no sólo me siento atrapado por la lujuria -dijo- sino que además siento que mis oraciones son completamente huecas, estoy seguro que Dios no quiere verme ni oírme.

Recuerdo que le mencioné que no tenía porqué darse por vencido. Que aún contaba con algo a su favor: reconocía que era un adicto a la pornografía y deseaba, profundamente, ser completamente libre de ello.

Luego, le conté la historia del muchacho manco, e hice hincapié en que debía enfocarse en esforzarse por cambiar su estilo de vida, y no en su debilidad.

Así que, nos pusimos a trabajar juntos.

Hicimos una oración, pero le aclaré que nada milagrosamente instantáneo iba a suceder. Ese es el gran problema que tenemos los predicadores cuando le decimos a la gente que crea que una oración del evangelista lo cambiará como por arte de magia.

No es que ponga en tela de juicio el inconfundible Poder del Señor, pero en muchas ocasiones, se requiere mucho más que una imposición de manos. Se necesita un trabajo duro, un esfuerzo diario, entrenamiento.

No puedes “intentar” dejar la pornografía o ese hábito oculto que te derrota en la intimidad. No puedes creer que con pasar al altar del domingo, ya no te enfrentarás a tu gigante el lunes por la mañana. Te costará tu mayor esfuerzo diario, todos los días de tu vida.

Le dije a este hombre, que cada vez que se sintiera tentado a consumir pornografía, aunque le diera mucha vergüenza, me llamara por teléfono, que íbamos a entrenar hasta reducir el hábito al mínimo. Que tenía que esforzarse al máximo. Que le esperaba un trabajo muy duro por delante.

Como sintió un gran alivio al confesarle a alguien su pecado, el consideraba que ya no tendría que luchar para vencer el hábito. O que llegaría un momento, a cierto nivel espiritual, donde ya no tendría que hacerle frente a las tentaciones. El también pensaba que Dios tenía favoritos. Intocables e inmunes a las ofertas del enemigo.

Hace unos años, en una importante convención de las Asambleas de Dios de cierto lugar de Estados Unidos, un reconocido evangelista, cuyo ministerio ha dado la vuelta al mundo entero, dijo:

-Tengo una palabra para los hombres de este lugar. Quiero que esto que voy a decirles, les quede bien claro a todos los ministros. Tengo ochenta y tantos años, y debo decirles que muchas veces, me siento tan tentado como cuando era un joven adolescente. Nuca te distraigas, jamás bajes la guardia. Vas a pelear con tu carne hasta el último aliento de tu vida.

Dicen que la multitud de pastores y líderes que colmaban el lugar se miraban asombrados, porque creían que teniendo un ministerio tan renombrado y con cierta edad, ya no tendría las presiones que los afectaban en el presente.

El gigante de la debilidad no suele aparecer los domingos por la mañana. Tampoco luego que acabaste de orar. El esperará pacientemente a que estés un tanto deprimido, solo, o cuestionándote algunas cosas.

Entonces, como Goliat, hará su entrada triunfal en tu valle privado de Ela.

Te dirá que nadie se enterará si miras una película para adultos en la soledad del hotel. Es tan sencillo, el nombre de la película no aparecerá en la factura, y nadie se enterará.

Te susurrará que un hombre debe estar medianamente informado, y que un vistazo en un tour por algunas páginas pornográficas te pondrán al tanto de lo que afecta al mundo.

Mencionará que como eres maduro, hay cosas que a ti no te producirán ningún daño. Luego, cuando te sientas por tierra, te dirá que no te atrevas a volver a orar o pedir perdón al Señor. Que ya lo intentaste y fracasaste. Que obviamente no has nacido para ser íntegro.

Y cuando te das cuenta, te encuentras en medio de tu propio desierto.

Es por esa misma razón, que comenzamos una saludable terapia, para ayudar al hombre que me confesó su lucha privada. Convenimos que de alguna manera, le pediría ayuda a su esposa. Que buscaría la forma de confesarle su debilidad, para que sea ella, quien lo supervise en los momentos de mayor presión. Y luego, que cuando se sintiera solo, me llamara por teléfono para que oráramos juntos. Además, no olvidé mencionarle, que aún a pesar de todos los recaudos que estaba tomando, era muy probable que volviera a caer en la trampa.

Pero que debía seguir luchando, que se trataba de una guerra mortalmente seria para su vida espiritual. Que ésta, iba a ser su batalla diaria. Y que cada noche que llegara a la cama, sin haber cedido a la tentación, debía agradecer al Señor por haberle dado fuerzas, pero que debía pedir una nueva dosis de esfuerzo para el siguiente día.

Hace poco, me lo encontré en una reunión de pastores. Y me mencionó que estaba luchando todos los días, y que hasta el momento, no había fracasado. Que comprendió que la tentación lo espera a la vuelta de la esquina, y es por eso, que no permite que el enemigo lo acuse, cuando se siente tentado. Pero que ofrece resistencia a cualquier tipo de pensamiento impuro.

-Desde que tomé esta decisión de practicar esta “terapia de santidad” -dijo- parece como si una suelta de demonios hubiese venido en mi contra. Me han sucedido las cosas más atípicas. Me he encontrado con revistas para adultos “olvidadas” casualmente por alguien en un baño público. Me aparecen correos electrónicos que pasan todos los filtros de mi computadora, con invitaciones a navegar en sitios inapropiados. A veces, estoy mirando un inofensivo programa de televisión, y algún comercial erótico intenta contaminarme en los cortes. Pero estoy dispuesto a redoblar mi pelea. Voy a ganar esta batalla de la mente.

Gracias al Señor, mi amigo ya no intenta luchar, está entrenando para ganar. Y por lo que me cuenta, el infierno ya se ha enterado de ello.

Más allá del enamoramiento

¿Es fácil distinguir el amor verdadero del enamoramiento? No. El desenfreno al principio de una aventura romántica acarrea una marca para toda la vida. Simplemente, trate de decirle a un joven sentimental y soñador de 16 años que no está realmente enamorado, que solamente está ilusionado. Él sacará de repente su guitarra y te cantará una canción acerca del “verdadero amor”. Él sabe lo que siente, y lo que siente es grato. Pero mejor disfruta el viaje en la montaña rusa mientras dure, porque está predestinado a terminar.

Yo tengo que recalcar este punto con el mayor de los énfasis: el regocijo del enamoramiento no es nunca una condición permanente. ¡Punto! Si esperas vivir en la cima de la montaña año tras año, te puedes olvidar de eso. Las emociones oscilan de altas a bajas en un ritmo cíclico, y como el entusiasmo romántico es una emoción, este también, por supuesto, oscilará. Si la emoción del encuentro sexual es identificada como amor genuino, entonces la desilusión y la decepción están tocando a la puerta.

¿Cuántas parejas jóvenes son vulnerables a enamorarse en la primera cita y se encuentran atrapados en el matrimonio antes de que haya progresado el vaivén de sus emociones desde su primer encuentro? Después, despiertan una mañana sin un sentimiento claro y concluyen que el amor ha muerto. En realidad, nunca estuvo en primer lugar. Ellos se engañaron por una emoción “alta”.

He tratado de explicar estas características de “sube y baja” de nuestra naturaleza psicológica a un grupo de cien parejas jóvenes casadas. Durante el período de discusión, alguien preguntó a un hombre joven del grupo por qué él se había casado tan joven, y él contestó: “Porque yo no supe de esa línea ondulada hasta que era muy tarde”. ¡Ay! Esto es verdadero. Esa línea ondulada tiene atrapado a más de un joven romántico.

La “línea ondulada” es manipulada hacia arriba y hacia abajo por las circunstancias de la vida. Incluso cuando un hombre y una mujer se aman profunda y genuinamente, ellos se pueden encontrar a sí mismos sobrecargados en una ocasión y emocionalmente blandos en otra. Como verá, su amor no está determinado por las altas y bajas, pero está subordinado a una entrega de sus voluntades. La estabilidad viene de esta determinación incontenible de hacer del matrimonio un éxito y mantener la llama resplandeciente a pesar de las circunstancias.

Desafortunadamente, no todos están de acuerdo con el divinamente inspirado concepto del matrimonio permanente. Hemos escuchado a la ilustre antropóloga, la doctora Margaret Mead, abogar a favor del matrimonio a prueba en los jóvenes; nosotros hemos hecho propaganda de aceptar el matrimonio comunitario y el contrato matrimonial y la convivencia. Incluso nuestra música ha reflejado nuestra búsqueda a tientas, sin propósito, de una relación novedosa entre el hombre y la mujer.

Una idea tonta es que el amor romántico solo puede sobrevivir en ausencia de un compromiso permanente. El cantante Glen Campbell tradujo su pensamiento a la música en su una vez popular Gentle on my mind [Algo agradable en mi pensamiento]. Parafraseando la lírica, él decía que el matrimonio no era la firma en tinta de colores estampada en algún certificado de matrimonio, que mantenía en su enrollada ropa de cama escondida detrás del sofá en su hogar de enamorados; era sabido que él podía irse y dejarla en cualquier momento que deseara, que ella no podía mantenerlo en su escondite. Había libertad de abandonarla o mantenerla “agradable en su mente”.

Qué idea tan ridícula pensar que existe una mujer que puede dejar a su amado ir y venir sin sentimientos de pérdida, rechazo o abandono. Qué ignorante es el poder del amor (y el sexo) que hace de nosotros “carne”, desgarrando y despedazando esa carne inevitablemente en el momento de la separación.

Y, por supuesto, la canción del hermano Campbell no decía nada del niño que va a nacer producto de aquella relación, cada uno preguntándose si papá estará ahí mañana por la mañana; o si él ayudará a la mujer a pagar las cuentas o bien vendrá por la vía de ferrocarril tomando sorbos de café y pensando retrospectivamente en sus buenos pensamientos. Usted no podrá ver a esta pequeña mujer parada en la entrada de la casa con sus niños, agitando un pañuelo y diciendo: “Adiós, querido. Pasa por casa cuando puedas”.

Si un amor genuino está arraigado en un compromiso voluntario, ¿cómo uno puede saber cuándo este llega? ¿Cómo puede distinguirse de enamoramiento temporal? ¿Cómo pueden ser interpretados los sentimientos si estos son informales e inconstantes?

Hay solo una respuesta para esas preguntas: esto toma tiempo. El mejor consejo que puedo darle a una pareja que considera el matrimonio (o cualquier otra decisión importante) es este: no tomar decisiones que conforman la vida rápida o impulsivamente, y cuando haya duda, deténgase un tiempo. Esta no es una mala sugerencia, y todos podemos aprovecharla.

“Amor” a primera vista

Aunque algunos lectores no estén de acuerdo conmigo, el amor a primera vista es física y emocionalmente imposible. ¿Por qué? Porque el amor no es simplemente un sentimiento de emoción romántica; vas más allá de la atracción sexual intensa; excede la emoción de “alcanzar” una posición social alta. Son emociones que pueden ser desatadas a primera vista, pero no constituyen el amor. Yo quisiera que el mundo entero conociera esta realidad. Estos sentimientos temporales difieren del amor en que ellos han puesto su mira. ¿Qué me sucede? ¡Esto es lo más fantástico que me ha pasado! ¡Creo que estoy enamorado!

Usted ve, estas emociones son egoístas en el sentido de que están movidas por nuestra propia gratificación. Tienen poco qué hacer por el nuevo novio. Semejante no a una persona que está enamorada de otra, ¡sino a una enamorada del amor! Y la diferencia entre las dos es enorme.

Las canciones populares en el mundo de la música revelan una vasta ignorancia del significado del amor. Un inmortal número musical afirma: “Antes de que el baile terminara, yo sabía que la amaba”. Yo me pregunto si el cantante de boleros mantendría esto mismo mañana por la mañana. Otros confiesan: “Yo no sé qué hacer”, entonces susurran: “¡Te amo!”. ¡Esta realmente es la que más me ha impactado! La idea de un compromiso para toda la vida en completa confusión parece un poco inestable, hasta en el mejor de los casos.

El verdadero amor, en contraste con el concepto popular, es una expresión del más profundo aprecio por otro ser humano; es un gran conocimiento de sus necesidades y anhelos por el pasado, presente y futuro. Es desinteresado, bondadoso y ofrece protección. Y, créame, estas no son actitudes de alguien enamorado a primera vista; sin embargo, caen en un foso.

Yo he desarrollado un gran amor por mi esposa a través de toda la vida, pero no es algo espontáneo. Lo he cultivado y ese proceso toma tiempo. Yo la conocí antes y pude apreciar la profundidad y la estabilidad de su carácter, la pude conocer con los matices de su personalidad, los cuales ahora aprecio. La familiaridad en la cual el amor ha florecido, simplemente no puede ser generada en “una noche encantada… a través de un salón repleto”. No se puede amar algo desconocido, no importa cuán atractivo, sexy o guapo sea.

¿Amor eterno?

El amor, incluso el amor genuino, es algo frágil. Tiene que mantenerse y protegerse para sobrevivir. El amor puede perecer cuando un hombre o una mujer trabajan los siete días de la semana, cuando no tienen tiempo para una actividad romántica, cuando olvidan cómo hablarse el uno al otro. El lado fuerte en una relación amorosa puede enfriarse por las presiones de la rutina diaria, como yo lo experimenté durante los primeros tiempos de mi matrimonio con Shirley. Yo trabajaba a tiempo completo y estudiaba en la universidad de Carolina del Sur, tratando de terminar mi doctorado. Mi esposa enseñaba en una escuela y mantenía nuestro pequeño hogar.

Recuerdo claramente la noche que comprendí lo que esa vida tan ocupada le estaba haciendo a nuestra relación. Nos seguíamos amando, pero hacía tiempo que nos faltaba el ánimo cálido y la cercanía. Mis libros de texto fueron puestos al lado aquella noche, y salí a caminar. El semestre siguiente no me comprometí tanto en la escuela y pospuse mis metas académicas para preservar aquello que yo valoraba más.

¿En qué lugar usted pone su matrimonio en su escala de valores? ¿Le corresponde las sobras y los restos del ocupado programa, o es algo de gran valor para ser preservado y apoyado? Puede morir si se deja desatendido.

El dominio propio

El mundo está colmado de tentaciones pero el Señor te ha dado la capacidad de vencerlas. Conquista tu voluntad para ser santo.

Si quieres alcanzar la santidad debes tener el rasgo de carácter que implica el dominio propio. Conquistarte a ti mismo es más valioso que conquistar una ciudad. Cuando lo logres serás una persona satisfecha, más equilibrada y sana.

Muchas cosas que no te convienen querrán dominar tu vida. El pecado no es permitido por Dios pero a veces parece que no lo recordamos. Si no te dominas a ti mismo cualquier cosa te dominará. Toma el control de tu vida o algo más lo hará. Para lograrlo debes practicar, así como se entrena con el objetivo de ser bueno en cualquier deporte. Esta práctica debe ser diaria e intensa, lee la Biblia, busca tiempo a solas con el Señor y aléjate de las situaciones de tentación. Recuerda que las decisiones de hoy tienen consecuencias en el futuro y tú decides lo es mejor para ti.

La vida cambia completamente cuando sales del colegio e inicias tus estudios en la universidad. Nadie te dice qué hacer, no te presionarán para asistir a clases ni podrán quejas a tus padres. Pero sólo aquellos que tienen dominio propio decidirán hacer lo bueno para vencer. Si quieres vivir en santidad ordena tu existencia y conviértete en el jefe que te prohíbe obrar mal. Nadie puede instruir a otra persona si no se instruye a sí mismo primero. No tendrás autoridad para educar a tus hijos si no les das ejemplo de dominio y conducta honorable. Los padres deben inspirar a sus hijos desde pequeños. Conviértete en su héroe para que anhelen ser como tú.

En 2da. de Timoteo 1:7 lemos: Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Seguramente tú también has intentado dejar algo que no está bien y debes insistir porque el Señor te ha dado espíritu de dominio propio y poder en el amor. El Espíritu Santo te fortalece para evitar lo que no te conviene. Cuando te enfrentas a situaciones difíciles Él te advierte para que te alejes. El Señor te anhela. La Biblia dice que cuando estamos con Cristo somos uno solo con Él. Fuimos hechos para ser uno mismo con Dios.
Desde los once años tengo el privilegio de ayudar a muchos jóvenes. En esa tarea veo que no practican el dominio propio y no buscan llevar una vida en santidad. Recuperemos el dominio propio, decide ser santo, aún cuando hayas cometido pecado. Esfuérzate por imitar a Jesús, cuida tu cuerpo porque le pertenece al Espíritu Santo.

Reconoce que debes dejar todo aquello que no te permite ser santo y que tienes que cambiar para bien. Busca a tu Padre Celestial que ha sembrado con amor y paciencia en tu camino. Dios es fiel y quiere hacer de ti una mejor persona. Para ser usado por Él dile que sí, entrégale tu vida porque este es el momento justo para hacerlo.

Sin dominio propio es imposible ser líder. No es el inicio sino el final lo que vale. Demuestra que eres capaz de obrar bien.

La famosa prueba de amor

Eclesiastés 9: 8 “En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y nunca falte ungüento sobre tu cabeza”. Has escuchado en alguna ocasión esta frase: “Si realmente me amas, demuéstramelo”, seguramente si eres chica en mas de alguna ocasión has escuchado esa tan famosa frase que viene con intenciones de recibir la famosa “prueba de amor”.

Se le llama entre los jóvenes “prueba de amor”, al hecho de tener relaciones por primera vez en el noviazgo. Se supone que si la chica realmente ama a su novio se lo demostrara teniendo intimidad con el.

Pero yo te pregunto a ti: ¿Crees que es necesario tener relaciones antes del matrimonio, como para demostrar que realmente amas a alguien?, definitivamente si fuera tu respondería un rotundo y gigantesco: ¡NO!

Y es que el amor no se demuestra por eso, si una persona realmente te ama no necesariamente tiene que demostrártelo a través de la intimidad,  pues si realmente esta enamorado o enamorada de ti, sabrá esperar hasta el matrimonio para gozar de este.

Pero lastimosamente hay muchas en su mayoría chicas que son victimas de esta famosa prueba de fe, y es que ellas acceden por situaciones como:

Tener miedo de perder a su novio: ellas creen que si no acceden su novio las dejara y por no querer que pase eso, acceden a dar la famosa prueba de amor. Es una lastima que las chicas den algo tan valioso por miedo a perder a la persona que supuestamente ama.

Pero tienes que saber una cosa, el temor de perder a alguien no es compatible con el amor verdadero, pues el verdadero amor echa fuera todo temor. Es decir que una persona realmente te ama, no te dejara por cosas tan insignificantes como esas, entonces, si tu tienes miedo de perderlo por no acceder, ¿Será realmente amor eso?, mas que amor creo que seria como una extorsión. Es mas eso serviría para demostrar realmente si te ama o no, pues si tu no accedes a su petición y el sigue contigo respetándote y esperando junto a ti hasta el matrimonio para tener relaciones, eso quiere decir que te ama y que le importa mas respetarte y respetar a Dios, que acceder a un placer tan momentáneo que puede llevarte a la perdida de autoridad divina, y todo por momentos de placer que bien pueden esperar, pues tarde o temprano se dará cuando se llegue al matrimonio. Entonces, ¿Por qué adelantarse?.

También muchas chicas o chicos acceden a esta “prueba de amor” por:

Presión de sus amigos o compañeros: “¿Aun no lo has hecho?, ¿en que mundo vives?” esa es la frase mas común entre los jóvenes que creen que por no tener relaciones sexuales antes del matrimonio eres anticuado, religioso o simplemente homosexual, pero ¿Quién ha dicho que no querer tener relaciones antes del matrimonio sea porque eres anticuado, religioso o homosexual?, es mas personalmente creo que es mas hombre aquel que dice no al pecado, que aquel que se deja manipular por el.

Es necesario ser hombre para amarse bien los pantalones y que a pesar que nuestra carne nos suplica por pecar no accedamos a sus deseos. Eso es ser hombre, ser hombre es respetar a tu novia, evitar extorsionarla con palabras como: “si no accedes, entonces no me quieres”, ó “Si no lo hacemos creo que nuestra relación no funcionara”, todas esas y mas frases que lleven consigo la intención de convencer a la otra persona de hacer algo que no quiere hacer se llama extorsión. ¿Tu crees que eso es amor?, JAMÁS, eso JAMÁS será amor, al contrario eso denota que lo que realmente hay es una mal intención de tener relaciones contigo para luego dejarte y buscarse otro nuevo reto.

Lastimosamente la gran mayoría de chicas o chicos que acceden a esta petición terminan su relación de noviazgo tarde o temprano, ya que el hecho de haberse adelantado al proceso de Dios, los lleva a actuar de diferente forma, es por eso que podemos ver a chicos que después de haber recibido de su novia la famosa “prueba de amor” ahora las desprecian y las ven como a cualquiera, todo eso se da, porque para muchos de ellos todo era un reto, y al ver cumplido su reto, entonces es hora de trazarse uno nuevo.

Amados jóvenes que me leen, ¡Cuidado con acceder a la “prueba de amor”! eso no es de Dios, si tu novio o tu novia te esta solicitando esto es señal de que algo anda mal, de que no hay un amor verdadero o de que se están desviando del propósito de Dios para su vida.

Es momento de analizar los pro y contra de esta acción, desde ya te digo que no hay ni siquiera un “pro” sobre esta proposición, pero si hay muchos “contra”, como por ejemplo, la perdida de tu virginidad, la perdida del respeto mutuo, la perdida del amor que sentían, un embarazo no deseado, una enfermedad venérea, y lo mas importante de todo: Le faltaras el respeto a Dios, quien ha confiado en ti desde que te perdono tus pecado.

Amados, no es necesario tener relaciones antes del matrimonio para demostrar que hay verdadero amor, ni para demostrar que son compatibles, ni para demostrar absolutamente NADA. Esa es una mentira de Satanás que quiere ver como le fallas a Dios y a la vez pierdes algo importante de ti, con la persona que quizá ni será tu esposo o esposa, no permitas que Satanás juegue con tus sentimientos ni con algo tan importante como es la pureza que debes mantener delante de Dios.

Ya habrá un momento para eso, el matrimonio sea el momento ideal para disfrutar del sexo, mientras tanto ¿Para que llevarle la contraria a Dios?, el sexo fue hecho para el matrimonio y se disfruta en el matrimonio bajo la cobertura de Dios, pero jamás antes, porque eso seria Fornicación y la Biblia es clara en decir que ningún fornicario entrara al reino de los cielos.

Jovencitas que me leen, no caigan en esta trampa del enemigo, si tu novio realmente te ama, te esperara todo lo que sea necesario, el verdadero amor todo lo espera, todo lo soporta y nunca deja de ser. Una muestra que realmente te ama es que jamás te pedirá cosas indecorosas como estas que te conlleven a fallarle a Dios.

Mantente Limpio o Limpia delante de Dios, recuerda: “EN TODO TIEMPO SEAN BLANCOS TUS VESTIDOS”.

Después de una ruptura amorosa

Muchas veces se subestima lo que un quiebre amoroso puede provocar en nuestra vida, pudiendo producir mucho dolor, angustia, soledad, tristeza y amargura. De hecho, generalmente luego de una ruptura (ya sea de una relación duradera o no) existe un periodo de duelo, tal y como cuando fallece alguien. Y es cierto, tal vez no tan dramáticamente como un fallecimiento…pero muere un “plan”, muere un “proyecto” y a ese también hay que llorarlo, sufrirlo y superarlo.

No creo que lo que escriba sea ajeno para alguna/o de ustedes. No importa la edad, no importa la cultura, una ruptura amorosa es un quiebre amoroso aquí en Sudamérica como lo es África o Etiopía, hay personas involucradas y, querámoslo o no, hay alguien que sale (más) dañado. Y no hablo por lo que me han contado, hablo por lo que me ha tocado vivir. Sí, a mí también me han roto el corazón, también he tenido que sepultar seis pies bajo tierra un proyecto de vida y sé lo difícil y duro que es ese proceso. Duele. Duele por mucho tiempo.

Ahora bien, lo difícil viene después de que este dolor se pasa y sentimos que nuestro corazón está cicatrizado, o al menos en proceso. Lo difícil es volver a amar, volver a creer, volver a soñar, volver a hacer planes, volver a “entregarse” (no en un sentido físico, sino mucho más emocional) a otro/a que escribe una nueva historia a nuestro lado. Más difícil aún es cuando te vuelven a romper el corazón. Si esto ocurre un par de veces semi consecutivas, es muy probable que no vuelvas a creer en el amor y decidas vivir solo/a o bien, no comprometerte ni vincularte afectivamente con nadie. Es una opción, pero no podemos olvidar que alguien que no ama no trasciende, y sin trascendencia…no hay vida.

Yo sé que es difícil romper las murallas de la fortaleza que construiste alrededor tuyo para protegerte de los posibles daños. Sé que es MUY difícil volver a confiar cuando la persona en quien tú más confiabas te falla… ¡pero te tengo una excelente noticia! Hay alguien que JAMÁS te va a romper el corazón, que lo va a llenar y te va a dar la fuerza para continuar, para ser capaz de creer nuevamente en el regalo del amor, quien hará que renazca todo lo que creíste que ya estaba sepultado.

Él no está demasiado ocupado como para no ver nuestros corazones rotos, Él se refiere al amor como algo extremadamente profundo y que es capáz de entregar hasta el último día de nuestras vidas. Dios es el perfecto amor, quien lava nuestro corazón para volver a amar y cura nuestras heridas. Él es quien nos dice que un corazón roto significa que al menos lo intentamos. Él es quien nos da la capacidad de amar a otros cuando sentimos que primeramente lo amamos profundamente a Él.

Él es Dios, y te amará con amor eterno. Nunca te abandonará, nunca dejará de cumplir Su palabra y nunca, pero NUNCA te va romper el corazón.

¿Quieres vivir la mejor historia de amor de tu vida? Déjate amar y restaurar por Él, permítele que atraviese esas fortalezas y hará el “trabajo sucio” y no te preocupes de construir nuevas murallas, porque Él te rodea con Sus brazos para que nada te pase. ¿Lo quieres intentar de nuevo?

Tatuaje y piercing ¿una moda juvenil inofensiva?

¿Por qué será que tantos cristianos están en contra de que uno se deje hacer un tatuaje o un piercing? La Biblia, después de todo, no dice nada sobre eso – ¿o sí?

Se cree que ya más de tres millones de alemanes están tatuados; una tendencia en incremento. Los símbolos varían mucho: de víboras, elfos, calaveras, rosas, entre otros. Esos tattoos (designación moderna para los tatuajes) son especialmente buscados por la gente joven. Por ejemplo, un dia-rio ya en 1996 escribió lo siguiente bajo el título “Imágenes que se meten debajo de la piel”: “Los que practican el culto al cuerpo en los 2000 centros de Tattoo existentes están a la búsqueda de nuevos desafíos, del más reciente placer. Lo que gusta está permitido: bodypainting (pinturas en cuerpo), aretes nasales, piercing de metal en todas las partes del cuerpo.”

Al mismo tiempo se ofrecen formas cada vez más extravagantes, que en parte también son dolorosas. De moda está el “branding” (marcación), durante lo cual las “víctimas” tienen que aguantar bastante cuando un sello calentado a 1000 grados es presionado sobre su piel. Para tipos aun más duros existe el “tuckering”, que es meter grapas de metal en la piel. Conclusión: Lo que antes era considerado o practicado como castigo, humillación, desfiguración o identificación de esclavos, hoy es considerado como “cool” (de moda) y encuentra cada vez más seguidores. Una revista mundana escribe sobre el tema “piercing”: “Está de moda ponerse un aro en la nariz, en el ombligo o en el área íntima.”

Entre los hombres jóvenes se usan mucho los aros en la oreja. Lo cuestionable es, cuando también los creyentes se muestran de esta manera; y aún más cuando consideramos que los hombres que aparecían con ese tipo de “adorno” en la oreja en los años 60 eran homosexuales. El aro era su distintivo en aquel entonces. Por supuesto que los adolescentes creyentes no piensan en eso, y en la actualidad ya no tiene ese significado. Pero, ¿se podrá ignorar totalmente la raíz de esta práctica?

Aros en la oreja y también en la nariz de la mujer israelita, de lo contrario, eran considerados como adornos según la Biblia (Ez 16:12). Y especialmente el aro en la nariz era tomado como símbolo de sumisión de la mujer a la autoridad del hombre (Gn 24:47). Esa imagen también es usada por la Biblia en otro lugar como símbolo del juicio, en este caso sobre el ejército de los asirios. “Por cuanto te has airado contra mí, por cuanto tu arrogancia ha subido a mis oídos, yo pondré mi garfio en tu nariz.. “ (2 Re 19:28; Jer 37:29).

En tiempos del Antiguo Testamento, a un esclavo que quería quedarse con su señor, se le horadaba la oreja con una lesna como señal de sumisión voluntaria, “y será tu siervo para siempre” (Dt 15:17; cp Ex 21:6).

Podremos pensar aquí en un paralelo (sin tomarlo como una declaración dogmática). ¿Será que esta moda constituye una señal de que uno se ha puesto a

Disposición, consciente o inconsciente, de otro, como un esclavo? La Biblia habla de que existe un ser invisible que esclaviza, que ata a los seres humanos a través del pecado. También le llama el dios de este siglo (Jn 8:34 y 2 Co 4:4).

Conocedores llaman los años 90 “la década de los homosexuales”. Quizás los subsiguientes historiadores eclesiásticos consideren que la primera década del nuevo milenio haya sido el tiempo en el que la cristiandad se ha ajustado más rápidamente al espíritu de ese tiempo.

Tatuarse antes era el símbolo del mundo clandestino, y era la práctica preferida de los presos. Esas prácticas provienen de los pueblos primitivos, quienes practicaban ese tipo de transformaciones de la piel mayormente por razones religiosas y de culto.

En la Palabra de Dios, el Señor explícitamente prohíbe a Israel, Su pueblo del pacto, el hacerse rasguños o cortes en la piel – en cierto sentido los precursores de las actuales técnicas y prácticas elaboradas (Lv 19:28; 21:5). “Hijos sois de Jehová vuestro Dios; no os sajaréis, ni os raparéis a causa de muerto” (Dt 14:1).

Ese tipo de acciones en el mundo pagano generalmente eran realizadas en conexión con el duelo por un fallecido. Las advertencias de las Escrituras tienen su razón de ser, a pesar de que la Biblia no da una explicación más profunda sobre esta prohibición. Los que comentan estos pasajes mosaicos, sin embargo, son bastante unánimes en sus interpretaciones. El Comentario Bíblico Wycliffe dice sobre el mandamiento de Levíticos 19:28: “Prohibía cualquier desfiguración intencional de la persona. Tanto las incisiones como los tatuajes del cuerpo eran practicados por los paganos.”1

Otro comentador escribe sobre el mismo pasaje bíblico: “La práctica de producirse incisiones en cara, brazos y piernas como expresión de luto, era práctica universal entre los paganos. Era considerada como señal de respeto hacia el muerto, y también como sacrificio de reconciliación para los dioses que reinan sobre la muerte. Los judíos habían aprendido esta costumbre en Egipto y estaban en peligro de volver a caer en eso (Jer 16:6; 47:5). Los tatuajes también estaban relacionados con los nombres de demonios, y eran una señal permanente de apostasía, o sea de rebelión.”

Si se puede o no hacer declaraciones de tanta precisión, no lo sé. Pero debería darnos que pensar que el auge de los tatuajes va de la mano del florecimiento de corrientes paganas y esotéricas. De ahí que es notable que la Biblia hable de esta práctica en el contexto del juicio de Dios sobre las naciones Jer  41:5; 48:37). Por eso los cristianos en general deberían tomar distancia de los tatuajes. Un boletín informativo, por ejemplo, escribe sobre este mismo tema, diciendo: “Consejeros pastorales cuentan que las personas con tatuajes que se convierten a Jesucristo, a menudo sienten ‘instintivamente’ que las imágenes en su piel no caben con su nueva situación como hijos de Dios.”

En conexión con Deuteronomio 14:1, el mismo comentador escribe: “Si bien estas acciones en sí mismas pueden parecer inocentes, las mismas estaban conectadas con prácticas y conceptos de fe contrarios a Dios.”

El hacerse incisiones en la piel para la exaltación del éxtasis religioso es mencionado en 1 Reyes 18:28.Ese versículo habla de cómo los sacerdotes de Baal bailaban alrededor de su altar, cortándose la carne hasta que sangraba, y entrando en éxtasis. El Comentario Bíblico Wycliffe anota sobre la técnica de alcanzar una “transfiguración” espiritual a través de la danza que: “Tales prácticas también son conocidas en la actualidad por ciertos derviches.”2

Hay festivales y encuentros de jóvenes cristianos que se parecen en forma sorprendente – al menos en lo que respecta a los movimientos corporales – a esas actuaciones de los sacerdotes de Baal, en los cuales se intenta establecer un estado de conciencia transformado a través de antiquísimos métodos paganos. El éxtasis producido por todo eso es tomado como obra del Espíritu Santo, ya que, así se argumenta, después de todo era un concierto cristiano. El apóstol Pablo advierte en 1 Corintios 10:7: “No seáis idólatras, como algunos de ellos, según esta escrito: Se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a jugar.” El verbo “paizo” utilizado en el griego para “jugar” significa literalmente comportarse como un niño; también puede ser traducido con saltar, brincar o bailar.

Otra idea alarmante se presenta. En el libro del Apocalipsis hay una profecía famosa acerca de corno en el fin de los días, todos tendrán que aceptar el número de la bestia.

O sea que llega a haber algo así como un “tatuaje global” o un “piercing en masas” o cualquiera sea la forma que se utilizará para la identificación de la gente. Según el estado actual de las cosas, uno tiene la impresión de que esta generación tiene cada vez menos temor de entrar en contacto con este tipo de “marcación”.

Las tres cosas mas importantes


He tratado de encontrar palabras para edificar tu vida, hay palabras que son fuertes y directas pero son como la medicina que a veces no es tan agradable pero nos cura. Voy a tratar de ser lo más objetivo esta noche. Y quiero hablarte de las tres cosas más importantes que debes definir en la vida.

Eclesiastés 12:9-12 Y cuanto más sabio fue el Predicador, tanto más enseñó sabiduría al pueblo; e hizo escuchar, e hizo escudriñar, y compuso muchos proverbios. Procuró el Predicador hallar palabras agradables, y escribir rectamente palabras de verdad. Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un Pastor. Ahora, hijo mío, a más de esto, sé amonestado. No hay fin de hacer muchos libros; y el mucho estudio es fatiga de la carne.

Eclesiastés 11:9-10 Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios. Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad.

Eclesiastés 12:1 Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento.

Ustedes pueden hacer lo que quieran pero de todo serán juzgados por Dios, si puedo hacer de todo voy a escoger hacer todo aquello que cuando Dios me juzgue me vaya bien, todos seremos juzgados, allá tu lo que quieras hacer y cómo quieras hacerlo, sólo entiende que de todo daremos cuenta a Dios.

Durante todo este Congreso Dios se ha estado dando calidad de información y le he pedido a Dios que les dé sabiduría para que puedan tomar esos consejos, yo me preguntaba por qué tenía yo que darles estas enseñanzas si yo estoy felizmente casado, tengo tres hijos somos felices, pero voy a cumplir con mi deber, allá ustedes si quieren seguirlos pero después no queremos oír quejas y lloriqueos por consecuencias de tus malas decisiones ya teniendo suficiente información.

Hoy te voy a hablar de tres cosas más importantes que debes escoger en la vida.

Filipenses 3:12-14 No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.

1. A qué te vas a dedicar el resto de tu vida

La primer cosa más importante de la vida incluso más que escoger novio o novia es escoger a qué te vas a dedicar el resto de tu vida, quieres ser comerciante, actor, cantante, abogado, pastor, ingeniero, qué vas a hacer, la vida pasa rápido en un par de días se termina el Congreso, todo pasa y cambia, el tiempo se va, tu lo sabes, has crecido, antes sólo estudiabas, ahora ya trabajas. La soltería un día se acaba, se pasó el tiempo no hay más qué hacer por él, no puedo volver a ser soltero, hacer lo que quiero ir con mis amigos. Pasa el tiempo y no meditas qué vas a hacer el resto de tu vida, hay un tiempo para hacer de todo, yo jugaba todos los deportes, mi mamá me decía “Tienes uniformes de todo, cuándo vas a dedicarte a una sola cosa? y llegó el día que dije tengo que dedicar mi esfuerzo físico a una sola cosa y escogí el boley ball, no puedes hacer de todo en la vida, debes escoger una cosa para dedicarte, por carácter tienes que terminar lo que comienzas.

Cuando fui a la Universidad a hacerme los exámenes de ubicación los resultados decían que podía dedicarme a todo, incluso a ser cura, entonces escogí mi carrera de mala forma, porque decidí en base a lo que les gustaba a mis amigos, ellos escogieron una Ingeniería en Sistemas y fui con ellos, yo no sabía lo que quería y mientras estudiaba conocí al Señor y allí él me ubicó y leí que nosotros somos administradores de Dios y dije que iba a hacer un giro en mi carrera y me dediqué a la administración siempre con enfoque en Sistemas, me gradué con honores. Yo sentí el llamado del Señor muy fuerte desde niño, cuando me preguntaba mi mamá qué quería ser de grande yo decía que quería ser misionero, me conmovía mucho ver para Semana Santa las películas de la crucifixión de Jesús. Siempre tuve la inclinación de ayudar a la gente, yo pasaba los domingos en la mañana a traer a mis amigos para ir a misa, mi mamá no me dejó ir a fiestas, siempre me cuidó y gracias a ella Dios me libró de cosas que mis amigos sufrieron. Cuando Dios me llamó me dediqué al ministerio y gente me hablaba porque tengo habilidades para hacer negocios pero no fue para eso que me llamó el Señor, mi llamado primero es esta familia que Dios me dio en Guatemala. Hoy todo lo que hago apunta a mejorar mi ministerio, estoy enfocado, sé lo que quiero, pasé una época donde no sabía qué quería, si te pasa lo mismo escoge una y empieza, hazlo bien hecho, sino te gusta escoge la otra, no te va a llevar a nada hacer diez cosas al mismo tiempo. Lo primero que debes resolver es a qué te vas a dedicar toda tu vida y de allí sale la segunda.

2. Con quién voy a pasar el resto de mi vida

Bendigo a Dios por Sonia, ella es la persona más adaptable que conozco, ella no comía camarones y por mi empezó a comerlos, a ella le gustan los deportes, tiene que verla disfrutar esos juegos, ya tiene dos trofeos de golf, el primer pelito que tuvimos ella y yo fue por un mundial, ella es muy adaptable, Sonia ha sido para mi una bendición. En la Biblia dice que Dios hizo “Ayuda idónea” para el hombre, los hombres deben reconocer que necesitan una mujer que los ayude y las mujeres deben reconocer que deben ser una mujer que ayude. Nosotros los hombres somos el sexo débil, no la mujer, los machistas pongan atención, si nosotros no fuéramos el sexo débil ¿Por qué a nosotros nos hicieron la ayuda? En otras palabras cuando Dios vio al hombre solo dijo “No es bueno que esté solo, le haré ayuda idónea, la palabra idónea quiere decir complementaria, si quiere una persona igual que ustedes cásense con ustedes mismos. Cuesta mucho entender a las mujeres, son diferentes, a ellas también les cuesta entendernos a los hombres, por eso dice la Biblia le dice a los hombres “Vivan con sus mujeres sabiamente” el hombre que no es sabio no puede vivir con una mujer, la mujer es lo más lindo que Dios ha creado, son una belleza, pero son especiales de tratar, uno quiere hablar con ellas y lloran por todo, pareciera que traen un tanque de agua extra, no puedes pedir una mujer que no sea así porque así son, si no quieres que llore te tienes que casar con un hombre y eso lo reprendemos.

Somos diferentes, la segunda cosa más importante que debes escoger es con quién vas a pasar el resto de tu vida y esto depende de la primera, si eres un hombre de negocios tu pareja no se puede quejar que llegas tarde, yo creo que Dios nos da la libertad de escoger y tenemos que ser sabios. Me recuerdo que tuve dos novias antes de conocer a Sonia, esas relaciones fueron muy cortas, el primer noviazgo todo fue muy espiritualizado y todo tenía que ser con una experiencia espiritual, todo era orar y sentir de parte de Dios. Con Sonia el Señor me enseñó el balance, yo oraba, ayunaba, leía pero Sonia era más tranquila, ella era normal y yo el anormal, llegó el momento en el que le decía: “Yo subo cinco escalones y por usted tengo que bajar tres” y siempre era un lío hasta que un día y le hablé y ella me dijo: “Si quiere terminamos” y terminamos, la mamá le regaló un viaje a Europa y se fue de viaje, se fue un mes pero antes pasamos un mes sin ser novios y cuando se fue yo dije: “¿Qué hice? Cuando regresó no sólo volvimos sino le dije: “Es contigo con quien quiero pasar el resto de mis días” y decidimos encaminarnos para poder casarnos. Mi mamá conocía mi vida antes de conocer a Cristo y tuve bastantes novias antes de conocer al Señor y mi mamá me preguntó si estaba jugando con Sonia o si iba a formalizar algo con ella porque ya llevábamos bastante tiempo juntos y fue allí decidí que era el tiempo de casarnos, sabíamos que nos casábamos para servir al Señor, teníamos una visión clara de lo que queríamos hacer el resto de la vida.

Si eres deportista y a tu pareja no le gusta para nada el deporte, vas a tener problemas con ella en tu tiempo de recreación, ni te metas a esa relación. Estaba un día con un amigo y me preguntó cómo quería a mi esposa y él me dijo que a él le gustaría una joven de la congregación que predicaba y servía mucho y yo le dije que no era lo que yo quería, Sonia y yo no vivimos de lo que predico, vivimos de lo que compartimos en nuestra casa, de eso nos alimentamos, tienes que ser muy sabio y sabia para escoger, con quién vas a pasar el resto de tu vida. La mayor parte de ustedes han escogido con quién quieren andar y salir, pero no escogen con quién pueden. Es mejor sacrificar un poco de belleza física por sabiduría porque la belleza física se acaba, la belleza se vuelve insoportable cuando uno no se lleva bien.

Qué voy a hacer el resto de mi vida, con quién voy a pasar el resto de mi vida, en otras palabras, a qué me voy dedicar el resto de mi vida y a quién me voy a dedicar el resto de mi vida. Aquí todos saben qué quieren para su relación pero pocos saben lo que están listos para ofrecer, debes dedicarte a formar tu vida para ser de bendición para alguien más, amar es más hermoso que ser amado, vivir por alguien y para alguien es lo más hermoso.

Todos mediten y piensen por un momento a qué se quieren dedicar el resto de su vida, yo le dije al Señor que si no me llamaba al ministerio le pedí que me hiciera un empresario millonario. Cierra tus ojos, quiero que imagines tu vida haciendo eso el resto de tu vida, usa tu imaginación, imagínate dentro de 5 años haciendo eso sensatamente, quiero que te imagines diez años después cómo te ves haciendo eso. Deja que lo que te imaginas te traiga un sentimiento, ve tu futuro, ¿Cómo te sientes? ¿Te sientes bien, te sientes feliz? Ahora considera una segunda opción de lo que quieres hacer el resto de tu vida y haz el mismo ejercicio, ¿Con cuál te sentiste mejor? Ahora ya tienes una pista bastante grande de lo que tienes que hacer el resto de tu vida. Imagínate viviendo con alguien esa experiencia, imagínate algo bonito. Ahora imagínate haciendo lo que te gusta con una pareja que te hace la vida imposible. Al llegar a casa haz dibujos, dibuja tu futuro, ponlo allí, guarda la hoja, ora encima de ella y dile al Señor que te ves haciendo eso el resto de tu vida.

3. A dónde vas a ir cuando se termine esta vida

La tercera pregunta es ¿A dónde vas a ir a parar cuando se termine esta vida? Nos morimos y no nos llevamos nada, todo lo que escribiste se queda aquí, cualquier día podemos morir, hay dos lugares y es el cielo y el infierno, y si no estás seguro de a dónde vas, necesitas definirlo hoy, si tienes la duda debes recibir a Jesús en tu corazón, y tu vida cambiará por complete.

Escogiendo la Compañía Correcta

Somos conocidos por la compañía que tenemos. Por eso resulta tan importante escoger la compañía correcta. Sin importar nuestra edad, nuestra personalidad es afectada por nuestros amigos. En la reunión de la Asociación Psicológica Americana en San Francisco en el 2001, los investigadores de la Universidad Pública de Louisiana informaron que el asistir a la iglesia aumenta la autoestima de los niños. Un estudio de 1.261 alumnos del octavo grado encontró que entre más “religiosamente involucrados” se encontraban los jóvenes, era más fuerte la imagen de sí mismos. ¿Por qué? Alguna de las razones era, que se desarrollan en un ambiente más positivo entre ellos.

Todos nosotros necesitamos de un ambiente más positivo. Tener a los amigos correctos es como rodearse con docenas de hermosas lámparas deslumbrantes. Los buenos amigos iluminan nuestras vidas y nos permiten “andar en la luz.” Pero amigos insalubres son como bombillas de bajo voltaje o inclusive fundidas que nos pueden dejar, tarde o temprano, en la oscuridad.

Como dice en Proverbios 13:20: “El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado”.

Andar con el Sabio El arte de escoger a los amigos correctos es una de las habilidades más grandes de la vida. ¿Alguna vez usted ha notado el invaluable papel que las amistades jugaron en la vida de nuestros personajes favoritos de la Biblia?

Moisés, a pesar de tener ochenta años de experiencia en vida, sintió que no podría encarar a Faraón sin su amigo y hermano, Aarón, a su lado. Noemí necesitó la amistad de Ruth para reedificar su vida después de la muerte de su marido e hijos. David pudo no haber sobrevivido sus crisis tempranas sin el apoyo de Jonathan. El solitario Elías, siguiendo su travesía en primera de Reyes 19, se dio cuenta de la necesidad que tenía de un amigo, y por esto el Señor le dio a Eliseo.

Cuándo Daniel encaró la ejecución de los hombres sabios de Babilonia, reunió a sus tres amigos más cercanos “para que pidiesen misericordias del Dios del cielo” (Daniel 2:18). El melancólico Jeremías habría estado en grandes apuros para completar su ministerio sin la ayuda de su socio, Baruc.

En el Nuevo testamento, nosotros encontramos que aunque nuestro Señor Jesús a veces se retiró a lugares solitarios, El también fue inclinado socialmente, demostrando gran capacidad para la confraternidad. El dijo a Sus discípulos: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya que no es llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer” (Juan 15:13-15).

¿Alguna vez ha echado usted un vistazo dentro de la agenda del apóstol Pablo? Sus escrituras están llenas de amistades. El mandó saludos a sus amigos, recordándolos por nombre, viajando con ellos, orado con y por ellos, los amó, y tomó fuerza de ellos. Cuando él comenzó su traslado de prisión a Roma, el centurión, Julio, “tratando humanamente a Pablo, le permitió que fuese a los amigos, para ser atendido por ellos”(Hechos 27:3).

Habiendo llegado a Italia después de un horroroso viaje, encontró a otros amigos en el Foro de Apio. Cuándo él los vio, él “dio gracias a Dios y cobró aliento” (Hechos 28:15).

Este es un rasgo común de los líderes. En su libro El Humorístico Sr. Lincoln, W. de Keith Jennison nos cuenta acerca de un tendero llamado Billy Brown de Springfield, Illinois, quien decidió visitar a Abraham Lincoln durante los peores días de la Guerra civil. Cuando Llegó a la Casa Blanca, se le preguntó que si tenía una cita.

“No, señor,” dijo Billy. “No la tengo, y no es necesaria. Quizá está bien y sea bueno tener las citas, pero considero que los viejos amigos del Sr. Lincoln no las necesitan, así que vaya y dígale que Billy Brown esta aquí, y vea lo que él dice.”

Unos pocos minutos más tarde, la puerta fue abierta y salió el Sr. Lincoln. “Billy”, dijo el, sacudiendo la mano de su amigo, “estoy contento verte. Ven pasa. Te quedarás a cenar con Mary y conmigo.”

Los dos hombres fueron a la parte trasera de la casa y se sentaron en la escalinata. Como Billy después lo dijo, “hablamos y hablamos. El me preguntó acerca de todos en Springfield. Yo solamente me relaje y le conté de las bodas y los nacimientos y acerca de los funerales y los edificios, y yo supongo que no hubo ni un hilo del que yo hubiese oído en los tres y medio años que él había estado lejos del que no le haya contado. Ríase—usted debería oír como se ríe—le hizo apenas bien al corazón, porque podía ver lo que ellos habían estado haciéndole. Siempre fue un hombre delgado, pero ahora estaba más delgado que nunca, y su cara estaba como jalada y grisácea—era suficiente para hacerle llorar.”

Más tarde esa noche, Billy se despidió. El Presidente trató de hacerlo permanecer la noche, pero Billly, no dispuesto a quedarse, se rehusó. Cuando ellos se despedían, Lincoln preguntó ¿Billy, a que has venido?” “Vine a verle, Sr. Lincoln.” “Pero si no me has pedido nada Billy.” “No, Sr. Lincoln, sólo quise verle.”

Lincoln miró en los ojos de su amigo. “¿Significa entonces que vienes desde Springfield, Illinois, solamente para verme; que no traes las quejas en tus bolsillos ni consejos sobre la manga?” (es un dicho, como traer la torta bajo el brazo o algo así) “Sí, señor. De eso se trata.”

Las lágrimas corrieron bajo las mejillas de Lincoln. “Estoy nostálgico, Billy, completamente nostálgico, y parece que esta guerra nunca terminará. Más de una noche puedo ver a los chicos que mueren en los campos y puedo oír a sus madres que lloran por ellos en casa, y no puedo ayudar, Billy.… Nunca sabrás cuanto bien me has hecho.”

Las personas sabias cultivan las amistades eso “les hará bien.”

Andar con Necios Pero en Proverbios 13:20 también nos advierte, “… Mas el que se junta con necios será quebrantado.” Cabe remarcar que tanto Salmos como Proverbios empiezan con un énfasis semejante—el peligro de escoger a amigos inapropiados. En el Salmo 1, David advierte acerca de los que “siguen el consejo de malos, o el camino de pecadores, o se unen con los escarnecedores” (Salmos 1:1)

Años más tarde, Salomón hijo de David, empezó su libro de Proverbios en la misma nota: ¡Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas, si dijere: ven con nosotros, aparta tu pie de sus veredas!(Proverbios 1:10-15).

Muchos padres de jóvenes adolescentes se preocupan por las amistades que sus hijos están haciendo, la clase de chicos con los que ellos pasan su tiempo. Lo cual esta muy bien hecho. “Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres” (1 Corintios 15:33). Todos los jóvenes deberían considerar las siguientes preguntas: ¿”Cómo reaccionarían mis amigos si viniera a la escuela con una Biblia en la mano? ¿Estoy yendo con ellos a lugares que mis padres no aprobarían? ¿Me molesta la conciencia? ¿Soy más fuerte o más débil después de pasar tiempo con mis amigos?”.

Pero también es posible que los adultos cultiven amistades necias. ¿Es una amistad platónica en la oficina con un miembro del otro sexo que crece demasiado familiar? ¿Le dice cosas que no le dice a su marido o a su esposa? ¿Ha entrado en el hábito de beber con los amigos después del trabajo? ¿Los bares y los clubes han llegado a ser más agradables que la Escuela del domingo y la iglesia? ¿Se sumerge en salas de charla en el Internet? ¿Desarrolla usted una ciber-relación con alguien con quien sus amigos más cercanos le desaconsejarían? ¿Ha estado evitando las reuniones del grupo de responsabilidad porque siente necesidad de esconder algo?

No le estoy diciendo que solo tenga amigos cristianos, porque entonces nunca seríamos capaces de ganar a otros para Cristo. Jesús mismo fue amigo de “publicanos y pecadores.” Pero asegúrese de que sus amigos más cercanos, los que influyen más en usted, son del tipo que lo impulsan hacia arriba y no de los que lo jalarían hacia bajo.

¿Cómo Desarrollar las Amistades Sabias? ¿Cómo hacer para desarrollar las amistades santas? Esto le puede sorprender, pero quiero decirle que esta es la pregunta equivocada. No diga, “¿Cómo puedo encontrar un buen amigo?” En su lugar pregúntese, “¿Cómo puedo ser un buen amigo?” Proverbios 18:24 dice, “El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo.” Ralph Waldo Emerson lo puso sucintamente: “La única manera de tener a un amigo es siendo uno.” O como Dale Carnegie dijo, “Puede hacer más amigos en dos meses, si se interesa en otras personas, que en dos años tratando de hacer que se interesen en usted.”

Imite al Señor Jesús quien siempre toma la iniciativa amándonos a nosotros. Identifique las necesidades en las vidas de los demás a su alrededor, y busque satisfacer calladamente esas necesidades. Busque al solitario y ámelo. Pídale a Dios un puñado de personas por quienes orar. Recuerde los cumpleaños. Haga llamadas. Mande notas. Esté allí en tiempos difíciles. Ríase con los que ríen, y llore con los que lloran. Encuentre las maneras de servir en su iglesia.

Sea un amigo, construya buenas amistades, entonces mantenga esas amistades en buen estado — y usted será la persona más rica en la cuadra. Para quienquiera que anda con el sabio llegará a ser sabio; quienquiera que los necios será quebrantado.

El arte de escoger a los amigos correctos es una de las habilidades más grandes de esta vida.

El que anda con sabios, sabio será; Mas el que se junta con necios será quebrantado. Proverbios 13:20

Cómo encontrar a tu verdadero Amor

Dos son las decisiones más importantes que cada persona debe tomar en su vida. Elegir a Jesucristo para obtener el perdón de pecados, la salvación del alma y la vida eterna, porque es el único medio para llegar a Dios (Juan 14:6).

La segunda decisión más importante que un joven o señorita necesita tomar es la elección de la persona que será su esposo (a). Esta decisión afectará el resto de la vida.

Si eres creyente en Jesucristo y deseas elegir la pareja ideal o el amor de tu vida, los siguietes principios te serán muy útiles:

Asegúrate de que tu novio (a) sea verdaderamente convertido (a)

Para asegurarte de que la persona es verdaderamente convertida, debes verificar si:

Confía en el Señor Jesucristo como su único Salvador (Hebreos 12:28).

Considera el pecado como ofensivo a Dios y lo combate y evita (2 Corintios 7:1; 1 Juan 1:8-9; 3:3).

No ama al mundo (1 Juan 2:15).

Ama a sus hermanos (Juan 13:34-35).

Toma la Palabra de Dios como su alimento espiritual (Mateo 4:4; Salmos 19:7-11).

Considera su vida como una oportunidad para cumplir con el propósito de Dios (Romanos 14:7,8).

Confía que su destino eterno descansa en Dios (Filipenses 1:21-24).

El matrimonio entre un creyente y un no creyente está prohibido por Dios (2 Corintios 6:14), porque el matrimonio no es solamente una unión física, sino también social, emocional y espiritual.

Asegúrate que el amor que se profesan es un amor verdadero

En la mayoría de los casos, los jóvenes empiezan una relación en base al amor interesado o egoísta. El Nuevo Testamento presenta la palabra “ágape”, como el amor divino. 1 Corintios 13:4 al 8 describe las bondades de este amor ágape. Lo maravilloso de la vida cristiana es, que este amor de Dios ha sido derramado en el corazón del creyente por el Espíritu Santo con el cual puede un creyente amar verdaderamente (Romanos 5:5).

Asegúrate de armonizar realmente con la persona a elegir como pareja

¿Andarán dos juntos, si no estuvieren de acuerdo? (Amos 3:3). Existen muchas diferencias entre todas las personas, y es necesario reconocerlas. Existen diferencias intelectuales, culturales, sociales, y aún físicas y espirituales. Estas diferencias pueden traer serias dificultades que impidan la comprensión y armonía en la relación conyugal. No se debe pasar por alto estas diferencias.

Asegúrate que tienen suficiente madurez

Madurez física. Muchos matrimonios realizados en edad temprana, terminan en el fracaso.

Madurez emocional. La madurez emocional motiva a que los jóvenes se ocupen de conocer mejor a la otra persona.

Madurez ocupacional. Si ambos todavía estudian una profesión, aún no están preparados para el matrimonio. El joven necesita recordar que es el esposo quien sustenta a la esposa y a los hijos (Efesios 5:29).

Madurez espiritual. La madurez espiritual tiene la virtud de involucrar los demás aspectos de la madurez (2 Pedro 3:18).

Asegúrate que es la persona elegida por Dios

El cristiano es llamado a vivir según la voluntad de Dios (Romanos 12:2), la cual es posible descubrir siguiendo los siguientes consejos:

Orar confiadamente (Juan 16:24; Filipenses 4:6 y 7). Estudiar la Palabra de Dios con expectativa (Salmos 119:105). Usar el sentido común, y no sólo el impulso de las emociones. Buscar el consejo de los padres o de los ancianos de la iglesia.
Caminar en plena comunión con Dios (Josué 1:8b).
Conclusión
La elección de la pareja es una decisión difícil de tomar y a la vez una de las más importantes de nuestra vida. Es tan importante asegurarte de que la persona que piensas elegir sea un (a) verdadero (a) convertido (a); que ambos tengan amor verdadero; que armonicen realmente; que tengan suficiente madurez; que sea la persona elegida por Dios. No es preciso apresurarse en una decisión tan importante, porque requiere tiempo, oración y meditación.

¿Con quién me casaré?

“Hay dos decisiones trascendentales en la vida: recibir a Jesucristo como Salvador, y decidir con quién vamos a casarnos.

“Recibir a Cristo es el paso más importante de la vida. Si una persona no tiene a Cristo en el corazón, no está reconciliada con Dios. Si no está reconciliada con Dios, vive en un vacío espiritual, vive en pecado. Viviendo en pecado, vive perdida, lejos de Dios. Para tal persona, entonces, los consejos que le puedo dar en cuanto al matrimonio sólo serán de valor relativo.” (Luís Palau, ¿Con quién me casaré? 122 páginas, Editorial UNILIT)

Nadie piensa: Voy a casarme con la joven o el joven que haga de mí la persona más infeliz del mundo. Por supuesto que no. Pero muchos han llegado a serlo porque han tomado las decisiones erróneas.

Como ayuda para que tú puedas tomar buenas decisiones hemos formulado un breve examen:

Mi posición personal frente al matrimonio

•    ¿Soy yo creyente en el sentido del Evangelio? Si no, debo antes entregar a Cristo mi vida y someterme a Él, porque el matrimonio fue creado por Dios para practicar en él Su voluntad. (Ef 5: 21-26)

•    ¿Pienso yo en casarme y vivir unido al cónyuge en amor, paciencia y perdón constantes -según el designio de Dios- hasta que la muerte nos separe?

•    ¿Estoy dispuesto a vivir un noviazgo puro? Esto significa renunciar a la convivencia y toda práctica sexual antes del matrimonio, lo que incluye también la ayuda mutua para evitar todo comportamiento que llevaría a la tentación.

•    ¿Quiero de veras que mi novio o novia sea la persona que Dios ha elegido para mí? ¿Estoy pidiendo a Dios Su dirección y sabiduría?

•    ¿Estoy consciente de que cuando me case, ya no seré independiente como antes? El cultivo del amor y de la unión matrimonial requiere tiempo, flexibilidad y a veces la renuncia a programas e ideas propios.

•    Pensando en la vida matrimonial, ¿estoy consciente de que mi rol no es “buscar mi satisfacción”, sino emplearme en la satisfacción de la otra persona? (1Co 7:4)

Preguntas que hay que hacerse ante la posibilidad concreta

•    ¿La persona que creo amar o que me revela su amor es creyente en el sentido integral? ¿Su vida cristiana es auténtica? En ningún caso es la voluntad de Dios que un creyente se case con una persona que no lo es (2Co 6: 14-16).

•    ¿Es una persona a la cual yo puedo dar algo?

•    ¿Nuestros niveles -personal, cultural y social- son compatibles? ¿Qué es lo que yo percibiría y lo que sentiría dicha persona al presentar nuestra relación a los amigos y parientes: orgullo o vergüenza? ¿Habrá peligro de rivalidad o menosprecio dentro de la pareja?

•    ¿Podremos servir juntos al Señor? ¿Tenemos las mismas metas, y nuestras ambiciones son compatibles?

•    ¿Tiene un carácter bueno y comprensivo? Observa cómo se comporta con sus padres, sus hermanos, los superiores, los dependientes y cómo atiende a los ancianos. ¿Quisiera yo ser tratado o tratada así?

•    ¿Podría yo confiar plenamente en esta persona, sin reparos ni celos?

•    ¿Me tranquiliza el pensamiento de que dicha persona sea la madre o el padre de mis hijos?

•    ¿Lo que yo siento -o lo que en mí se desarrolla- es verdadero amor o es sólo una atracción pasajera o el impulso sexual? El verdadero amor no se caracteriza por su pasión, sino por su duración. Imagínate que dicha persona tuviera una enfermedad física o psíquica, si estuviese en una silla de ruedas o sufriese alguna alteración del sistema nervoso, ¿quisiera yo ser su cónyuge paciente y amable?

•    ¿Existen también las bases económicas para formar un matrimonio y una familia sin ayuda del exterior?

Mi amigo, amiga: medita estos puntos ante el Señor. Si te aparecen respuestas negativas o serias dudas, no escuches tus eventuales sentimientos, sino toma una decisión clara y sabia. Mejor es sufrir el martirio momentáneo de un “¡no!” decidido que un calvario que no tendrá fin.

Si meditando estos puntos ves tu camino abierto y además llegas al convencimiento de que el matrimonio es el don precioso que Dios guarda para ti, entonces adelanta en el camino con las bendiciones del Señor. No te olvides de ser sincero y claro también con los padres de ambos. Pero no actúes como aquel joven que sorprendió a su chica de ensueño diciéndole: “¡Yo sé que es la voluntad de Dios que tú te cases conmigo, aunque no quieras!” Aprende, desde el principio, a respetar y entender a la persona que tanto amas o que tanto te ama.

Mejor solo que mal acompañado

“Mejor solo que mal acompañado” es una frase usada con frecuencia, por quienes, luego de iniciar una relación, se desilusionan de su pareja. Lo más preocupante es que esto suele suceder tanto antes como después del matrimonio; y digo preocupante porque las consecuencias a nivel emocional y espiritual de un sentimiento de esta índole, después de haber contraído un vínculo tan fuerte como el matrimonio, podrían ser devastadoras.

Cuando una persona que ya se ha unido a otras, experimenta estos sentimientos, deberá buscar ayuda con el fin de encontrar una solución acorde a su situación. Sin embargo, justo para evitar una amarga experiencia que lleve a tales sentimientos, se debe entonces dimensionar la trascendental importancia que tiene el noviazgo, como etapa para llegar a conocer, a profundidad, a la persona que hemos elegido para compartir, entre otras cosas, tiempo, cariños y experiencias.

Aún, aquellas parejas que no están pensando en el matrimonio al establecer una relación sentimental, deben buscar este objetivo, tanto por el bienestar actual de ambos como porque eventualmente la relación podría llevar al matrimonio.

Las razones por las que hombres y mujeres buscan establecer vínculos afectivos románticos son variadas, como también son las características o atributos que buscan en una posible pareja. Tratar de establecer cuáles razones son las correctas o el tipo de características “recomendables” sería obviar la individualidad y complejidad del ser humano. Sin embargo, lo que si podemos hacer es tratar de establecer algunas de las motivaciones, patrones y elementos que pueden resultar en dinámicas y vínculos poco saludables en el desarrollo de las relaciones románticas.

Naranjas completas
Entre algunas de las motivaciones poco saludables para el establecimiento de relaciones románticas, se encuentran la búsqueda de alguien que nos haga feliz, que nos “complete” porque en cierta forma nos sentimos incompletos y no hemos podido encontrar la felicidad en nosotros mismos. Sin embargo, la felicidad y la plenitud tienen que ver con nuestra realización personal.

Cuando se le da a alguien, por más buena persona que sea, la responsabilidad de hacernos felices, estamos destinados a la desilusión. La plenitud como personas es responsabilidad nuestra, debemos procurar una sana autoestima, la madurez emocional y espiritual a través de valores y principios bien definidos, así como también, en lo posible, el desarrollo de habilidades y conocimiento que nos permita el sostenimiento personal. Depender de otra persona en cualquiera de estos ámbitos es dejar ir de nuestras manos nuestro bienestar personal.

Este tipo de actitud hacia las relaciones crea codependencias que en última instancia terminarán siendo fuente de dolor, sufrimiento e inclusive de depresión. Es usual escuchar a mujeres y hombres decir que tal o cual persona no “me llena”, “no me hace feliz” o bien “no es mi media naranja”. Ante todo, y sin tener que depender de si tenemos o no una pareja, debemos procurar ser “naranjas completas”, que se preocupan por alcanzar una alta autoestima, madurez emocional y espiritual y el sostenimiento propio. De esta forma, las relaciones interpersonales, ya sean románticas o no, se convierten en una forma de compartir nuestra propia plenitud con otros, sin que busquemos en ellas lo que debemos hurgar en nuestro interior.

Si bien es cierto, podemos buscar en una relación romántica la compatibilidad y entendimiento, es definitivamente erróneo buscar ser completados por alguien más, como se dijo anteriormente, por más buena o “perfecta” que esa persona sea o parezca. Así también, la propia búsqueda de la plenitud, nos facilitará descubrir en los otros, si ponemos la suficiente atención, esa misma plenitud; y esto nos lleva al otro punto importante de tocar, cuando hablamos de relaciones románticas, esto es, la búsqueda de la persona ideal.

Buscando otra naranja completa
Entre otras cosas, es posible que por razones culturales, de historia de vida, o bien emocionales, busquemos características poco sanas en las personas con las que deseamos establecer una relación romántica. “A mí me gustan los hombre de verdad”, podría decir la mujer que busca al macho estereotipado, fuerte, controlador, sobreprotector, experimentado…, este es el concepto que por generaciones una cultura patriarcal nos ha hecho creer que es un “hombre de verdad”, o bien buscan al eterno conquistador, que con sus palabras dulces y “embaucadoras” despiertan sueños que se vuelven pesadillas con el pasar del tiempo. De la misma forma, un hombre podría considerar como posible compañera sentimental únicamente a aquellas mujeres con poco criterio, sumisas y fáciles de controlar. La búsqueda de estos estereotipos, o bien de otras características que se derivan de la inseguridad, baja autoestima, problemas emocionales no resueltos, arraigos culturales que desdeñan los valores esenciales del respeto, la honestidad, la equidad y la tolerancia, etc., con seguridad conducen a relaciones problemáticas que terminan desgastando a ambos miembros de la pareja.

Por lo anterior, es esencial buscar en el otro esa plenitud que hemos identificado a través de procurar alcanzar nuestro propio desarrollo integral. Algunas de las características que podrían servir como señales de alerta en la escogencia de pareja podrían ser:

•Baja autoestima, la que se puede manifestar en una constante necesidad de halago y reafirmación, celos, necesidad de controlar e imponer el propio criterio u opinión.

•Poca valoración del ser humano, expresado en actitudes de menosprecio hacia otros, especialmente de personas en condiciones de vulnerabilidad.

•Carácter explosivo, poco control de las emociones, especialmente cambios abruptos de estado de ánimo, como períodos de ira luego de una hilaridad excesiva.

•Desdeño de valores y principios universales como son: la fidelidad, el respeto, la tolerancia, la colaboración y la equidad.

•El ensimismamiento excesivo, dificultad para compartir con otros los propios sentimientos y una tendencia a mantener en secreto aspectos de la historia de vida o experiencias personales pasadas.

•Tendencia hacia una continua demanda del otro en términos de tiempo, atención y cuidado.

•Inmadurez emocional en relación a la etapa de vida por la que se transita.

Si reconocemos al menos una de estas características en la persona con la que tenemos o pensamos tener una relación sentimental, es importante reflexionar sobre las consecuencias que continuar, o iniciar, esta relación podría traernos en el mediano y largo plazo, nunca es demasiado pronto para evitar involucrarse en una relación dañina; y si ya se está involucrado en una relación poco saludable, es recomendable que busque ayuda y alternativas a seguir.

Así las cosas, al gusto hay que añadirle inteligencia, la atracción física, el deslumbramiento pasajero o bien el “amor a primera vista” como elementos únicos en la escogencia de pareja, aún en una relación de noviazgo, podrían tener consecuencias lamentables en términos de nuestro propio bienestar y construcción de nuestro proyecto de vida.

Las relaciones interpersonales, y en especial las relaciones sentimentales deben tener como premisa que su dinámica impulse aún más nuestro desarrollo y bienestar integral. Esto nos lleva a plantearnos cuales deberían ser las características de una relación de noviazgo saludable.

Dos naranjas completas rodando juntas
Esta frase bien puede describir, a manera de analogía, las relaciones que podrían llegar a ser constructivas. Dos personas plenas compartiendo con miras al crecimiento personal, son el principio de una relación que bien podría deparar mucha satisfacción y plenitud a ambos miembros de la pareja. Algunas de las características que bien describen una relación de noviazgo saludable son:

•Una excelente comunicación. Ambos miembros se sienten en libertad de expresar sus sentimientos, aspiraciones y expectativas sin ningún temor. No se hacen presuposiciones sobre las actitudes, reacciones o formas de expresarse del otro, hay una tendencia a aclarar las dudas e inquietudes que pueden surgir en el trato diario y en temas o asuntos de mayor trascendencia.

•La relación está caracterizada por la libertad de acción. No se limita o restringe la actividad del otro, por ejemplo, interacción con familiares y amigos, práctica de deportes u otras actividades de interés o esparcimiento que no necesariamente se realiza en conjunto con el otro.

•Se comparten valores y principios similares como guía de la actitud con que se enfrenta la vida.

•Los proyectos de vida de ambos no son diametralmente opuestos, hay al menos algunos puntos de coincidencia sobre los cuales se podría eventualmente construir un proyecto de vida conjunto.

•La relación está mediada por los valores fundamentales de: la fidelidad, el respeto, la consideración, la tolerancia y la equidad, entre otros.

Si usted es una persona que ha decidido estar mejor sola o solo que mal acompañado, ¡felicidades! Usted está bien ubicado en el camino de la realización personal y del establecimiento de relaciones sentimentales sanas.

El amor verdadero sabe esperar

Mónica sólo tenía trece años de edad cuando cedió a tener relaciones antes del matrimonio. Este fue su testimonio:

“Tener relaciones íntimas antes del matrimonio fue la experiencia más horrible de mi vida. En ninguna manera fue la experiencia tan emocionante y de satisfacción que el mundo me hizo creer que era. Sentí como si todo mi interior estaba siendo expuesto y el vacío y clamor de mi corazón no eran atendidos por nadie. Es horrible como la conciencia te acusa ya que también sé que no volveré a tener mi virginidad. Tengo temor del día en que tendré que decirle al hombre que verdaderamente ame y con quien me case que él no ha sido el único, aunque desearía que así fuera. Yo he manchado mi vida ante Dios, me he hecho mucho daño a mi misma, a mis padres y a toda mi familia.”

Raquel y Juan tenían un año de haberse conocido. Ellos tenían una amistad muy bonita y un noviazgo maravilloso. Los padres de Juan que-rían mucho a Raquel. ¡Pero una noche sucedió algo terrible! Juan empezó a presionar a su novia rogándole que se acostara con él. Le decía: “Si verdaderamente me amas no te negarás a hacerlo. De todas formas pronto nos vamos a casar.” Ya Raquel tenía su vestido de novia, pero aquella noche trágica la joven señorita se rindió ante tanta presión y como resultado ella quedó embarazada. Cuando le avisó a Juan, él la abandonó y se fue a vivir a otra ciudad. Los padres de Raquel no querían saber nada de ella. Ahora esta joven está emocionalmente destrozada y sola. Pronto ella será una de tantas madres solteras y su hijo uno de tantos hijos sin su verdadero padre.

El joven que engaña a una joven como Mónica o Raquel sólo para obtener una relación sexual es culpable de destruir no solamente la virginidad de ella, sino también los anhelos y los sueños de ella. Y tal joven también mancha su propia vida y conciencia con el pecado de la inmoralidad.

Joven, tú no tienes ningún derecho a tentar de esa manera contra la vida de ninguna mujer y mucho menos de tu novia. Cuando ella se entrega a ti, no sólo se entrega físicamente, sino emocional, sentimental, sicológica y espiritualmente. Y todo se hace más difícil para ella cuando queda embarazada y tú te vuelves humo.

Si tú amas a tu pareja de verdad, no vas a hacerle insinuaciones amorosas; más bien, sabrás esperar y la respetarás. Pero si sólo piensas en poseerla, gozarla, disfrutar y satisfacer tu apetito sexual entonces la tratarás como si fuera una cualquiera y terminarás frustrándote a ti mismo y a ella. La lujuria no espera, el capricho no espera… pero el amor verdadero sabe esperar.

Joven, la verdadera virilidad está unida al dominio de tus instintos. Entrégate a Cristo y desarrolla un carácter fuerte en el dominio propio. Respeta a la mujer y a ti mismo, y evita esta clase de experiencias amargas que te marcarán para toda la vida. Así como a ti no te gustaría que nadie engañara y abusara de tu madre, hermana o hija en el futuro, entonces tú tampoco lo hagas.

La Biblia dice:

No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios (1 Corintios 6.9-10).

Ahora bien, no siempre los hombres tienen la culpa. ¡Claro que no! Hay muchas “señoritas” que no se dan a respetar y andan encendiendo fuegos por aquí y por allá, listas son las que se visten de forma provocativa, coquetean, son fáciles, todos las pueden abrazar, manosear, besar y ellas no dicen nada. Si este es tu caso, entonces no te quejes después por los resultados de tu comportamiento y apariencia. En la medida que quieres que otros te respeten, tú también debes respetar. Si tú no respetas eres culpable del pecado de la lujuria y de provocar el pecado  en la mente del hombre que te mira.

El joven o la señorita que ama de verdad y espera hasta el matrimonio gana el honor y el respeto de todos. Además, Dios mira estas cosas con agrado. Tal vez tus amigos no lo miran de la misma manera que lo hace Dios, pero tu futura esposa o esposo te lo agradecerá mucho.

Dios hizo el sexo. Es algo muy hermoso dentro del matrimonio. Trae satisfacción, contentamiento y bienestar emocional. Es uno de los placeres más exquisitos y agradables que la pareja puede gozar aquí en la tierra. Pero fuera del matrimonio el sexo se vuelve feo y grotesco. Trae vergüenza, esclavitud y miseria. Vale la pena esperar.

La Biblia dice:

Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios (Hebreos 13.4).

Si tú te encuentras manchado por la impureza sexual, seas un joven o una señorita, te rogamos por medio de este mensaje  a que busques a Dios en arrepentimiento y que dejes de pecar. Cristo puede limpiar tu cuerpo y tu mente si tú te arrepientes.

La Biblia dice:

Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga (Mateo 11.28-30).

Si tú eres una persona que por la gracia de Dios te encuentras libre de los pecados sexuales entonces deseamos que este tratado te anime a continuar fiel al Señor para que goces de una pureza sexual y espiritual. Si estás casado o casada entonces te pedimos que guardes la pureza sexual y que siempre seas fiel a tu cónyuge.

La Biblia dice:

Bebe el agua de tu misma cisterna, Y los raudales de tu propio pozo. ¿Se derramarán tus fuentes por las calles,y  tus corrientes de aguas por las plazas? Sean para ti solo, y no para los extraños contigo. Sea bendito tu manantial, y alégrate con la mujer de tu juventud, Como cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo, y en su amor recréate siempre (Proverbios 5.15-19).

La pureza moral en los jóvenes


Nuestros jóvenes viven en medio del fuego de dos puntos de vista en conflicto. Les enseñamos que, de acuerdo con la Biblia, el sexo antes del matrimonio es malo. El mundo, por otro lado, les enseña que es bueno y que ayuda para evitar complejos que impiden un matrimonio feliz. El punto de vista del mundo es reforzado por las necesidades biológicas que se desarrollan durante la adolescencia.

De igual manera les enseñamos que la borrachera y otras alteraciones del estado mental, de acuerdo a la Biblia, son malas. El mundo les enseña que las drogas (incluyendo el alcohol) representan una verdadera diversión para el joven.

Otro concepto que les enseñamos es que, de acuerdo a la Biblia, somos una “gente peculiar” y que no nos conformamos a las reglas del mundo. El mundo les enseña que, para que anden bien y que valgan algo, tienen que vestirse de una manera especial, deben beber de una manera especial, deben escuchar una música especial. Es como un bombardeo que ellos sufren durante una edad en que ellos sienten la necesidad de pertenecer a “un grupo”.

El problema que confrontamos

El conflicto entre el mundo y la voluntad de Dios no es algo nuevo. Estará siempre presente mientras el mundo exista. El problema que confrontamos no es el conflicto en sí mismo, sino la manera en que manejamos el mismo. El manejo del conflicto se agudiza a medida que el mundo se sumerge más y más en la inmoralidad.

A medida que el mundo se aleja de las normas de la moral y se sumerge más y más dentro del hedonismo y el pecado, el código de conducta cristiana parece ser más austero, más difícil y menos realista. El joven puede llegar a pensar que la educación cristiana que recibe en la iglesia es muy severa. Puede pensar que es “pasada de moda”. La actitud del joven responde a la manera en que la moral es presentada. Si es presentada como algo frío y formal, así lo será para el joven. ¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestros jóvenes, para que ellos puedan en efecto desarrollar una pureza moral?

Sugerencia de una solución

La solución a todo problema espiritual es desarrollar una verdadera perspectiva bíblica. ¿Cuál es el punto de vista bíblico del lugar de la moral en la vida del cristiano? El apóstol Pablo enseñó que la pureza era un resultado y no una resolución. En el libro de Romanos nos muestra que no somos cristianos por ser morales (Romanos   2.1),   sino  que somos morales por ser cristianos (Romanos 6.11-12). Pablo escribió cinco capítulos acerca de 1 salvación, y después habló acerca del cambio de vida que se opera en el creyente, como resultado de la salvación. El cristiano vive una vida de pureza por causa de su relación con Dios. Cuando separamos la moral de la relación especial que tenemos con Dios, entonces destruimos ambas cosas.

Esta es la clave para ayudar a nuestros jóvenes, para que desarrollen la pureza moral. Hay que ofrecerles una relación especial con Dios, que sea tan hermosa que ponga en vergüenza lo que el mundo ofrece. Esto no es fantasía porque hay muchos jóvenes de la Biblia que supieron vivir una vida de integridad moral en medio de un mundo perverso.

Ejemplos:

Daniel era un joven de conducta irreprochable. Fue capaz de vivir una vida de dedicación y pureza en medio de una cultura extraña. ¿Cuál era su secreto? Tenía una relación muy íntima con Dios, algo así como estar enamorado. En el capítulo 9 de Daniel encontramos una plegaria sumamente tierna de este joven. Su amor y respeto por el Señor lo llevó a lamentarse por la inmoralidad de su pueblo. Más tarde podemos leer de la respuesta que le dio Jehová, llamándole, “Daniel, varón muy amado” (Daniel 10.11). Por su amor a Dios, Daniel había dedicado su vida s su servicio.

Pablo le dijo a Timoteo que nadie tuviera en poco su juventud. Luego le dijo en 1 Timoteo 4.12 que fuera ejemplo de pureza moral aun de los mayores. La motivación dada por el apóstol aparece en el versículo 10: “porque esperamos en el Dios viviente, que es el salvador de todos los hombres”.

Conclusión

El otro día observaba a una niñita cómo se abotonaba su abrigo. Comenzó con el botón de arriba, pero lo puso en el segundo ojal. Cuando ella terminó, le sobraba un botón y el abrigo le quedaba torcido. Si hubiera comenzado con el botón apropiado, todo lo demás hubiera quedado en su lugar. Si empezamos por darles a nuestros jóvenes la relación apropiada que deben tener con Jesucristo, todo lo demás de sus vidas quedará en orden. La vida moral será un resultado natural de estar enamorado del Maestro.

Muchos de los libros que tratan del trabajo con los jóvenes enfatizan la necesidad del amor incondicional. El joven se encuentra atrapado en una etapa intermedia entre la niñez y la vida adulta. Por lo tanto se siente inseguro en cuanto a su lugar en este mundo. El joven necesita amor que no está dispuesto a juzgar apresuradamente, sino que escucha con compasión y comprensión. Si esto es verdad, ¿porqué no introducir el joven al amor más grande que ha conocido la humanidad? Dios demostró su amor incondicional por el hombre en su Hijo. Mostradle al joven la grandeza de este amor y él será ganado para siempre.

El Noviazgo Cristiano

El noviazgo como se practica en la actualidad es realmente una invención humana. En la Palabra de Dios no se menciona la palabra “noviazgo”, ni hay alguna referencia a una relación entre hombre y mujer o dinámica similar al noviazgo tal como se entiende ahora.

Las palabras “Novia” y “Novio” aparecen en el Antiguo Testamento para referirse a quienes contraen nupcias en una boda. En el libro de Cantares se usa la palabra “amiga”, pero no es una “girlfriend” como se conoce ahora, sino que se refiere a la esposa.

¿De dónde viene el concepto de noviazgo como se usa en la actualidad? La idea del noviazgo en el mundo surge de la preocupación de “conocer bien” a la pareja antes de tomar la decisión de casarse. Dado que el matrimonio es “para siempre” y el divorcio “una calamidad”, surge entonces la necesidad de dar pasos “seguros” y establecer un periodo de “conocimiento mutuo” para evitar equivocarse en la elección del futuro cónyuge.

El “noviazgo cristiano”, si es que se le puede llamar de esa manera, tiene como propósito conocer la voluntad de Dios con respecto a la futura unión definitiva de la pareja. Más que buscar “conocer a profundidad a la otra persona” (lo cual, dicho sea de paso, nunca sucede ni siquiera después de muchos años de matrimonio), el novio cristiano y la novia cristiana deben estar atentos a la voz de Dios en todo momento durante su relación de pareja.

Deben orar continuamente y buscar la voluntad de Dios y estar conscientes de que una relación de pareja que no toma en cuenta a Dios está destinada al fracaso. Cuando ambos caminan en la voluntad de Dios durante su noviazgo, no es necesario que se lleguen a “conocer completamente y a profundidad”, como en el noviazgo del mundo, sino que se camina en fe y esperanza hacia el matrimonio, con la confianza de que Dios respaldará y bendecirá su relación.
¿Cómo conocer la voluntad de Dios en el “noviazgo cristiano”? De entrada hay que mencionar que un yugo desigual no es la voluntad de Dios. Esto es, si tu novia o novio no son cristianos te puedo asegurar que Dios no ve con agrado esa relación. Si quieres bendición en tu noviazgo y después en tu matrimonio busca tu pareja en el pueblo de Dios.

Claro que tu novio o novia inconversos pueden ser evangelizados a través de tí, pero tendrás el problema de asegurarte de que esa conversión sea sincera y que no lo hace por el interés personal de mantener viva su relación. Abundan los casos en que el novio o la novia inconversos aceptan a Jesús como un “requisito” para unirse en matrimonio, pero una vez que obtuvieron el objetivo de casarse jamás vuelven a pisar la iglesia.

De cualquier modo, aún cuando sea sincera su conversión, requerirás de mucha oración, ayuno y paciencia para que tu recién convertida pareja cambie paulatinamente sus costumbres y tradiciones heredadas del mundo, con el consecuente dolor que durante el proceso producirá en tí y seguramente también en el desarrollo emocional de tus hijos. De nuevo, si deseas plena bendición, busca que tu pareja sea cristiana.

Otro aspecto importante para conocer la voluntad de Dios en el “noviazgo cristiano” es el grado de paz que tú sientes en la relación. Pregúntate ¿tengo paz con mi novia(o)? ¿tengo alguna preocupación respecto al futuro de mi relación? ¿Existe algo que me perturba especialmente en ciertos momentos de mi relación? Si no sientes paz en tu relación seguramente Dios te está diciendo que no es su voluntad que continue ese noviazgo.

No hay paz en una pareja que tiene discusiones frecuentes, arrebatos emocionales, escenas de celos para “probar la relación”, o altibajos continuos. Si tu relación sufre de estos conflictos, en verdad te digo que es mejor estar solo(a) (Proverbios 21:19). Salomón le llama “amiga” y “compañera” a su amada esposa en el libro de Cantares, lo cual nos da una clave importante: los noviazgos con paz generalmente son aquellos cuyo primer acercamiento fue una relación de amistad y compañerismo.

Si no hay amistad previa a la relación de noviazgo se corre el riesgo de tener una relación basada en un sentimiento de atracción superficial, basado puramente en el deseo físico o basado en fantasías que responden a necesidades o deficiencias (o hasta frustraciones)personales a un nivel meramente emocional. Las mujeres que descalifican a sus amigos como posibles novios están desperdiciando oportunidades valiosas de tener una relación de pareja armoniosa y, sobre todo, con paz.

Aunque usted no lo crea, otro aspecto importante a considerar es la aprobación de los padres. Los padres han sido puestos por Dios como autoridad sobre los hijos mientras éstos no están casados, y son las personas más indicadas para dar una opinión al respecto. Los padres tienen experiencia en la vida y siempre buscarán lo mejor para sus hijos. La Biblia dice “¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?” (Mateo 7:9,10)
Cuando la opinión de tus padres sea contraria a la tuya, seguramente el Enemigo te dirá al oido “no los oigas, ellos qué saben!”, ¡pero cuidado!, controla tu propio orgullo, no des cabida al diablo en tu mente, y no desprecies el consejo de tus padres (Proverbios 1:8); pon mucha atención a lo que ellos digan, pues allí hay dirección amorosa y respuestas sinceras a tus interrogantes sobre si es voluntad de Dios mantener tu noviazgo.

¿Hay bendición en tu relación de noviazgo? ¿Hay provisión material y espiritual? ¿Dan pasos hacia adelante como pareja en el camino de Dios, o van para atrás? ¿Hay un crecimiento espiritual en su andar juntos? ¿Su relación los lleva a obedecer más a Dios, a acercarse más a Él o hay presiones de una de las partes para desobedecerle y alejarse? Estos son buenos indicadores para saber la voluntad de Dios en tu noviazgo.

Finalmente, el “noviazgo cristiano” mira el corazón de la otra persona, no los aspectos superficiales. Pregúntate qué es lo que te atrae de tu pareja: ¿su aspecto físico, su posición social o amistades, su estilo de vida, su ministerio, su fama, su dinero?, ciertamente éstas son cosas superficiales y temporales, que tarde o temprano se acabarán. Busca las cosas que perduran y que resisten el paso del tiempo, fíjate antes que nada que tu pareja ame a Dios con todas sus fuerzas y que honre a sus padres, pues su amor a Dios y a sus padres seguramente se reflejará en un amor sincero y fiel hacia tí.

Tu también ama a Dios sobre todas las cosas, así Él bendecirá tu relación de noviazgo y ambos tendrán las prioridades correctas. Un apóstol decía frecuentemente: “No sacrifiques obediencia por comunión”, que aplicado al noviazgo sería: “no sacrifiques la obediencia a la Palabra de Dios por tener una mejor comunión con tu pareja”.

Por ejemplo, si dejaras de ir a la iglesia porque tu novia quiere que pasen “más tiempo juntos”, entonces estarías sacrificando la obediencia por la comunión, y te aseguro que esa situación no traerá bendición a tu vida, ni salud a tu relación de pareja. Si amas a tu novia(o) más que a Dios, entonces ten por seguro que tarde o temprano perderás a la persona que tanto amas. Pero si ambos aman a Dios, entonces podrán caminar juntos, porque las prioridades serán las correctas en sus vidas y podrán tener una verdadera comunión de pareja. Observa antes que nada dónde está el corazón de tu pareja, pues te dará un buen indicio de la voluntad de Dios.

Todos estos aspectos los podemos ver en la historia de Isaac y Rebeca (Génesis 24), aunque claro la Biblia nos muestra en ese relato un caso extremo, pero muy revelador. Ninguno de los dos se conocían antes de unirse, pero para ellos lo importante era la voluntad de Dios. Rebeca fue dócil y obedeció la voz del Señor, y accedió a dejar a su familia y el mundo que le rodeaba para ir con el mensajero de Abraham, quien antes de ver la belleza física de la muchacha tomó en cuenta su buen corazón, pues ella no solamente le dio de beber a él, sino a todos sus camellos sin que él se lo pidiera.

Ambos eran de la misma parentela (del mismo pueblo de Dios) y ambas familias estuvieron de acuerdo en esa unión. Hubo bendición material y espiritual en todo tiempo. Cuando Isaac vio a Rebeca y la llevó a la tienda de su madre, dice la Biblia que “la amó”, esto es que se enamoró de ella. En estos tiempos parecería una locura: ¿Cómo fue que se enamoró de ella sin conocerla? Ah! Dios es sabio y conoce todas las cosas y puso amor en ellos.
Así que no temas, Él nunca te dará una pareja que no ames, Él conoce tus preferencias y anhelos mejor que tú, Él siempre te dará lo mejor para tí y cubrirá, inclusive, todos los demás aspectos de atracción física y afinidad. Si buscas al Señor y su voluntad en tu relación de noviazgo, Él te mostrará el camino, solamente debes estar atento a su voz.

Con todo esto no quiero decir que un “noviazgo cristiano” es aquel que carece de problemas, y que todo es perfecto y de color de rosa, mucho menos cuando se llega al matrimonio. Pero si los dos ponen en primer lugar a Dios y buscan su voluntad, ustedes mismos sabrán qué hacer con respecto a su noviazgo y tomarán la mejor decisión para sus vidas. Recuerda, tu decisión para casarte con tu novia(o) no debe depender de cuánto conoces a tu pareja, sino cuánto conoces de la voluntad de Dios sobre tu relación de noviazgo.

Así podrás ir hacia el matrimonio con confianza, seguridad, sin incertidumbres ni temores, y podrás ver la bendición en tu hogar, en tus hijos y en todo lo que Dios te permita vivir en el futuro

Internet, su mal uso es una trampa poderosa

En este tema vamos a tratar de  la limpieza espiritual, es decir hablamos de una vida santificada, agradable y entregada a Dios y no al pecado. Una de las áreas más difíciles de mantener limpia es la sexualidad, por lo que es preciso que hablemos sobre la pureza (aunque nos limitamos a un fragmento de este tema amplio, la pornografía en la Internet).

La sexualidad en sí no es pecado sino un don de Dios; sin embargo, el margen para practicarla y disfrutarla es el matrimonio, fuera de él cada actividad sexual es pecado. Satanás sabe que la sexualidad es un punto débil de muchas personas – tal vez porque todos nuestros sentidos y emociones, nuestro ser entero y no sólo parte de ello, reacciona a este estímulo – y por eso con preferencia nos ataca en este sector.

Como ángel de luz
“Satanás se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14). Quiere decir que usa cada método y abusa de cada invención buena que le podría servir para hacer caer a los hijos de Dios. Uno de los inventos más extraordinarios de los últimos tiempos que está cambiando y revolucionando nuestro mundo, es la Internet. Hay muchas ventajas que nos trae este medio; facilita la comunicación y el trabajo, incluso lleva el evangelio a muchos lugares, por ejemplo a los países musulmanes, donde de otra manera no supieran de Cristo.

Sin embargo, no nos debe sorprender que también Satanás use este medio para seducir a los cristianos. Estadísticas dicen que más del 80% de los sitios Web llevan contenidos pornográficos. Debido a que muchos tienen acceso a la Internet desde la comodidad de su hogar, también entre cristianos hay un gran número de personas que caen en esta trampa del diablo o incluso están esclavizados por la pornografía.

Hay que recordar que la pornografía es tan fuerte y destructora como otras adicciones. Al principio atrae mucho y causa un empuje emocional y de adrenalina; pero rápidamente te lleva cautivo y comienza su labor tremendamente degenerativa:

En primer lugar paraliza y perturba tu relación con Dios.

Luego afecta las relaciones conyugales hasta destrozar matrimonios y familias enteras. Tal vez piensas, querido lector, que esto no vale para ti porque no estás casado. Sin embargo, la pornografía destruye tu capacidad de establecer y mantener relaciones sanas y normales porque separa lo sexual del amor.

Incluso tu relación contigo mismo será pervertida, tu autoestima y tu conciencia deformadas porque el pecado reinará en tu vida. La pornografía degrada al ser humano y le roba la dignidad que Dios le dio en la creación.

La red rugiente
A cada uno de nosotros nos puede pasar que de repente, cuando no pensamos ni buscamos nada malo, centellea una oferta seductora. Para estos casos el apóstol Pedro nos advierte en 1 Pedro 5:8: “Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”. ¿Cómo podemos ser sobrios y protegernos de la seducción? Aquí te doy unos consejos prácticos:

Coloca la pantalla de tu computadora en una posición que los demás puedan ver por dónde estás navegando.

No navegues sin rumbo por la red.

Si tienes que buscar algo por Internet, ponte un límite de tiempo.

¡Cuida bien de tu relación con Cristo! Aliméntate frecuentemente con la Palabra de Dios y fortalécete por medio de un buen tiempo de oración cada día. Andar junto al Señor es la mejor protección.
Vicio

Si tienes serios problemas con la pornografía, ¡busca ayuda! Satanás quiere que creas que puedes liberarte solo y dejarla en cualquier momento, pero su verdadera intención es seducirte más (volviéndolo demasiado vergonzoso para confesarlo) para esclavizarte y destruirte por completo. ¿Qué puedes hacer para salir de esta trampa?

Encomiéndate a una persona de tu confianza y hagan un trato que cada vez que cedas a la tentación se lo confieses. “Si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1:7). Oren con frecuencia juntos.

Instala un programa que bloquee el acceso a páginas con contenido obsceno; pero deja que otra persona ponga la contraseña sin decírtela.

Si no lo necesitas realmente, quita el acceso a la Internet de tu hogar.
¡Cristo es el vencedor!

Cuidar de tu relación con Cristo es lo más importante. Su Palabra nos dice: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones… Humillaos delante del Señor, y él os exaltará”(Santiago 4:7-8.10).

Acércate a Dios, a pesar de tu fatal caída. Satanás te quiere hacer creer que antes de acercarte a Dios tienes que dominar tu problema; pero es mentira, porque solo jamás lo lograrás. Dios te dice algo diferente: debes acercarte a él y Él mismo te levantará y librará. ¡Agarra esta promesa con fe! y no dejes de clamar al Señor hasta que experimentes su intervención. (Habacuc 2:3)

Lee también Mateo 11:28-30 y Hebreos 12:1-2.

Que Dios te bendiga.

¿Ciber amor o Ciber error?

Liz, una bella joven colombiana de 25 años, Lic. en informática de profesión, conoció a Martín, Mexicano de 32 años. Ing. Industrial en un chat room a través de Internet. A decir de Liz, le impresionó la inteligencia, sinceridad y facilidad de palabra que Martín demostró desde su primera charla. Al principio para Liz, Martín era un Ciberamigo de quien pensó no conocería jamás por la gran distancia entre país y país, sin embargo, cuando Martín comenzó a enviarle tarjetas electrónicas y poemas, ella se sintió halagada por despertar tan nobles sentimientos en Martín.

Muy pronto, Liz despertaba con la ilusión de encender su computadora donde siempre hallaba un e-mail de Martín, él le cuestionaba como había sido su día, y le platicaba como sin conocerla ni siquiera en fotografía, ella ya ocupaba un lugar especial en su mente y en su corazón –“Liz pensarás que soy muy tonto, ingenuo o absurdo, pero a través de este medio de comunicación he aprendido a conocer tus sentimientos, y esto que ahora siento por ti, no lo puedo controlar, gracias por ser mi amiga y por estar siempre ahí”- decía Martín, palabras que conmovían a Liz en lo más profundo de su ser.

Siendo Liz, una profesional en Informática, sabía que en Internet hay muchos engañadores, pero dudaba que Martín fuera uno de ellos, pues le escribía cosas tan lindas, además se trataba también de un profesionista como ella, además un joven maduro que seguramente no haría una canallada de ese tipo. Así el corazón de Liz poco o a poco se iba abriendo para Martín, quien a esas alturas ya le había confesado su amor aun sin conocerla siquiera en foto.

Martín como prueba de su amor, le envió su fotografía, y le dio su número telefónico y dirección postal. Liz cuando vio la fotografía pudo ver que se trataba de un hombre de buen parecer, quien aunque no era apuesto, ya había conquistado su corazón y lo primero que hizo Liz fue darle su número telefónico.

Martín raudo y veloz la buscó vía telefónica, y cuando escuchó su voz le dijo “Liz, que voz tan dulce tienes, ahora te imagino tierna y muy linda”, ella para probarlo le decía “Martín, temo que cuando me conozcas no te guste, estoy sobrepasada de peso y no me considero bonita en lo absoluto”, Martín le contesto diciendo: “No es tu belleza física lo que importa, lo que ha conquistado mi corazón es tu belleza espiritual”.

Liz no pudo contener más su amor por Martín, decidió enviar su fotografía para que finalmente le conociera, se trataba de una mujer muy linda, si bien es cierto no es miss Colombia, si tiene un bello cuerpo y cara bonita, de hecho algo que no he mencionado, es que Liz tenía varios pretendientes en su trabajo, en su Iglesia y en su comunidad, sin embargo a decir de ella, ninguno se expresaba como lo hacía Marín, de hecho ella reconoció que Martín se la ganó por la galantería, el detalle, la prosa de sus escritos y de su labia cada vez que le llamaba por teléfono, lo que hacia sin falta cada domingo por la noche.

Después de tres meses, Liz estaba profundamente enamorada del Mexicano. Un domingo Martín le dio una noticia sorpresa, “Liz, mi amor, tengo boleto para Bogotá, salgo el próximo Lunes y estaré ahí una semana, quiero conocer a tu familia, que ellos me conozcan y pedir tu mano”. Liz no salía de su asombro, estaba más que emocionada, los escépticos de su familia la veían feliz y se alegraban por ella, no podían creer tanta belleza, Liz no se cansaba de dar gracias a Dios y en la Iglesia oraban por el viaje de Martín a tierras colombianas.

Por fin llegó el tan anhelado día, Liz lo esperaba en el aeropuerto, Martín llegó con un bello arreglo floral para su amada quien al verlo, no sabía que hacer, ¿abrazarlo?, ¿besarlo?, ¿saludarlo de mano?, ¿Qué hago Dios mío? –pensaba Liz- Es la primera vez que lo veo- Aunque el hombre o era un adonis, tenía lo suyo, esbelto, alto (pues rebasaba el metro con ochenta cm.), blanco y muy varonil con barba y bigote – El mexicano ¡si supo que hacer!, en cuanto la vio corrió hacia ella, la abrazó y le dio un beso muy mexicano (largo y apasionado) que Liz recibió con la mayor de sus alegrías, inmediatamente, las primeras palabra de Marín fueron: “Te amo mi amor, eres bellísima, mucho mejor que en las fotos….”- Liz estaba muda, no salía de su asombro y pensaba para sí: “que bendición tan grande”.

Para la familia, el hecho que Martín hiciera el esfuerzo de viajar a Colombia, era la mejor de las pruebas, además que a mamá suegra y a papá suegro les llevó sendos obsequios, y al tercer día en presencia de la familia, pidió la mano de Liz, para el efecto llevó el anillo de compromiso que puso en la mano de la emocionada Liz y todos consintieron con la unión de esa pareja. La boda se fijó para cinco meses después. Martín prepararía todo para dejar su país y establecerse en Colombia con su amada pues les hizo saber que para él era muy importante que su amada se sintiera protegida por su país y familia por lo que él estaba dispuesto a dejarlo todo en México por ella, tal declaración dejó convencidos para siempre que este era el hombre que Dios tenía para Liz, además, el Mexicano les aseguró ser cristiano igual que la familia y que adoptaría la denominación de Liz.

Faltaban dos días para que Martín volviera a su país, los días transcurridos al lado de su amada habían sido maravillosos, ella estaba convencida de su amor, ese día Martín tenia que pasar a su habitación del hotel necesitaba recoger sus boletos de avión para confirmar su vuelo de regreso, le pidió a Liz que le acompañara, ella accedió con gusto. Ya en la habitación mientras Martín buscaba sus boletos, Liz se sentó al borde de la cama, Martín se sentó a su lado diciéndole cuan feliz se sentía a su lado y de estar ahí con quien sería su esposa. Comenzaron a besarse, los besos subieron de tono, después vinieron las caricias, cada vez mas apasionadas y……. terminaron fornicando, aunque ellos dijeron haber hecho el amor.

Liz, confundida pero feliz, la experiencia había sido maravillosa, sin embargo sabía ofendía a Dios, Martín la tranquilizó diciéndole cuanto la amaba, y que “no había nada malo” en su experiencia, pues ambos se iban a casar muy pronto. incluso, propuso él – “casémonos hoy mismo”, ella, agradeció a su amado tan noble gesto y confió en él.

Martín retrasó su viaje tres días más, después de ese día de sexo, en los días subsecuentes, el tiempo que pasaban juntos lo hacían en la habitación de Martín teniendo relaciones cada día.

Finalmente Martín voló a su patria, no sin antes despedirse amorosamente de su amada, y de su “nueva familia”. Los días pasaron, reanudaron su comunicación vía Internet, sin embargo algo cambió, Martín se volvió esquivo, desde su regreso, solo habló por teléfono una sola vez, Liz ya no encontraba e-mails ni poemas al despertar cada día, lo primero que pensó es que Martín había enfermado, o un accidente quizá, pasaron los días y no había señales de vida de Martín, Liz trató vía telefónica sin éxito, la familia pensó se trataba de alguna desgracia en la vida de Martín así que animaron a Liz para ir en su búsqueda y así lo hizo…….

A estas alturas del relato ya te imaginas lo que encontró Liz, ¿es así?. La dirección que recibió de Martín no existía, jamás pudo corroborarla antes porque hasta en ese momento se dio cuenta que su comunicación había sido siempre por Internet. El teléfono, seguía timbrando sin que nadie lo contestara, Liz busco la dirección de la empresa donde Martín le decía trabajar para descubrir que nadie le conocía, buscó en hospitales, cárceles y siempre obtuvo la misma respuesta, Martín se hizo humo, dos semanas de búsqueda incansable, acudió a la línea aérea, sin mucho éxito, hasta el día de hoy, Liz madre soltera de un niño de 3 años, asume que algo terrible le ocurrió a su amado de quien jamás volvió a saber nada. Muy tarde descubrió Liz que nunca se preocupó por conocer los datos de la familia de Martín…..

Pero.. hablemos de Martín, exitoso joven de negocios egresado de uno de las mejores universidades de México, percibe ingresos envidiables, y a menudo viaja a varios países donde la historia de Liz se repite con frecuencia.

¿Sabías que de cada 100 casos de cyber amor, solo 3 son tal, y el resto son CIBER ENGAÑOS?

¿Qué es lo que pasa que día a día son más y más las mujeres engañadas en el amor por sus cyber novios?.

No hace mucho escuché una charla entre jóvenes quienes argüían acerca de un amigo común quien al parecer era muy bien parecido lo que al parecer le hacía exitoso entre las chicas; no obstante uno de los jóvenes decía que el tendría más éxito una vez que su padre le prestara el auto deportivo pues a decir de él eso cautiva más a las mujeres, sin embargo uno de ellos dijo “yo soy feo, no tengo dinero ni coche deportivo, pero tengo mucha labia, y no hay mujer que resista las palabras bonitas, todas caen redonditas a mis pies”….

¿Qué es lo que pasa en realidad?, la triste realidad es que la naturaleza subjetiva de la mujer (romántica, sublime, amorosa, etc.) la hace muy susceptible y con mucha facilidad cree lo que escucha, característica que muchos hombres infames aprovechan, y tal como lo decía acertadamente ese joven al parecer “no hay mujer que resista las palabras bonitas”.

Sin embargo, no es la naturaleza femenina el problema (Dios así las creó y Dios no se equivoca), sino la falta de sentido común al abrir el corazón a personas cuya existencia es virtual, pasando por alto la tradición añeja de nuestros padres y abuelos consistente en conocer primero a la persona, después tratarlo a través de la relación interpersonal y si se aprecian afinidades llegar al noviazgo y solo tiempo después de trato como novios llegar al matrimonio.

¿Qué fue Martín en este caso?, ¿no se trataba de una persona que predicaba amor, sinceridad y honestidad para con Liz?.

Esta reflexión está dirigida a las mujeres, (pues es muy raro el caso en el que el varón resulta engañado, generalmente son mujeres), animándoles a no dejarse engañar y a exigir pruebas fehacientes de la fe, honestidad y calidad moral del Cyber novio. Conocerle en persona, conocer a su familia, conocer su Iglesia y pastores, obtener referencias del tal.

Conozco casos en los que el verdadero amor ha florecido proveniente de una relación de esta naturaleza, sin embargo lamentablemente el porcentaje de engaños es muy alto.

¿Es posible amar sin estar enamorado?

¿Existe alguna diferencia entre estar enamorado y amar a alguien?

Quizá estén relacionadas, pero no dependen la una de la otra. Existe la posibilidad de amar a alguien sin estar enamorado de esa persona, y puede alguien estar enamorado de una persona sin amarla. No confundamos estar enamorado con amar.

Tal vez valga la pena definir cada una de estas palabras utilizando el diccionario: Enamoramiento: un sentimiento romántico, sensual y caprichoso. Amor: el acto de proveer y proteger a otros.

En Efesios 5:28-29 Pablo nos enseña la definición del amor: “Así también los maridos deben amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia”.

El pasaje explica que para que yo pueda amar a mi esposa, tengo que aprender a amarme yo mismo. ¿Pero qué quiere decir amarse uno mismo? El versículo 29 no solo nos aclara cómo se ama uno mismo, sino que también nos enseña la definición de amor. ¿Por qué es tan importante saber la definición del amor? Porque si no sabes qué es amor, ¿cómo sabes que alguien te ama? o, ¿cómo sabes que amas a alguien?

Amor es sustentar y cuidar. Cuando hablamos del amor no utilizamos palabras como sustentar y cuidar, sino simplemente decimos “Te amo’. Entonces, ¿qué quiere decir sustentar y cuidar? El versículo dice que el marido se sustenta y se cuida y así se ama a él mismo y con este amor puede amar a otra persona.

¿Qué quiere decir la palabra sustentar?Sustentar quiere decir: em>“Proveer todos los elementos necesarios para el crecimiento integral de la persona”. Lo que nos puede ayudar a entender el significado de sustentar el la palabra proveer. También encontramos en el pasaje cuidar.

¿Qué quiere decir cuidar? Protegerme de todo elemento que amenace el crecimiento integral de mi como persona. Todo esto para decir que la definición más sencilla de amor que existe es proteger y proveer. El enamoramiento no es suficiente razón para casarse.

Esperando mi pareja en la voluntad de Dios

Vemos la oferta distorsionada que el mundo presenta hoy en día al joven creyente que se encuentra constantemente presionado y con temor de ceder ante tanta influencia mundana.

Tal vez en tu vida haya alguna experiencia de fracaso respecto a este tema y esa estadística negativa ha creado en ti un miedo crónico a vivir una nueva desilusión amorosa que te ha llevado a cerrarte a toda posibilidad de enamorarte o has resuelto aplicar el método del mundo, ceder a sus requerimientos y hoy vives acallando tu conciencia constantemente . Quisiera que a través de este estudio puedas sentirte preparado para evitar el fracaso.

Debes saber que si bien el fracaso en la vida cristiana esta previsto por Dios y aún es utilizado por Él en la formación y disciplina de sus hijos, eso no es un justificativo para tus errores ni los míos. Algunos cristianos toman una posición conformista ante las adversidades de la vida y se excusan diciendo: total, ¿qué le hace una mancha mas al tigre?. Seguramente recuerdas el pasaje de 1ra de Tesalonicenses 5:23, donde el deseo del Espíritu es que todo vuestro ser sea guardado irreprensible para ser presentado así ante Dios en aquel día . Si bien es cierto que la labor santificadora de parte de Dios muchas veces va más allá de nuestra intervención y nos protege aún a pesar de la participación humana, también es cierto que hay una cuota muy importante de responsabilidad de parte nuestra.

De ahí el consejo de velar y orar porque nuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quién devorar . Entremos de lleno a ver algunos principios bíblicos respecto al tema de cómo esperar la pareja en el Señor?.

En primer lugar debes saber que todas las parejas bíblicas fueron formadas en un contexto de servicio. Esto significa que hay un claro orden de prioridades respecto al momento para el noviazgo, que si quieres parafrasearlo de alguna manera podemos decir: ocúpate de los asuntos del Señor que Él se ocupará de tus asuntos. Veamos. ¿Qué estaba haciendo Adán, el primer hombre, cuando Dios le sorprendió con la provisión de la pareja?, pues él estaba obedeciendo el mandato de Dios y sirviéndole en el trabajo en el huerto.

Segundo. ¿Qué estaba haciendo Isaac en Génesis 24 cuando Dios lo sorprende con la provisión de Rebeca?, sí, estaba trabajando en el campo. ¿Qué estaba haciendo Raquel, cuando Jacob se enamora de ella a primera vista?, pues dice el relato de Génesis 29 que traía a beber a las ovejas de su padre pues era pastora. ¿Entiendes?, si Dios dice en Génesis 2:18 que la función específica de la mujer es la de ser ayuda ideal para el trabajo del hombre, ¿cómo es que muchos jóvenes cristianos están haciendo planes amorosos cuando ni siquiera se han preocupado por cultivar una vida de servicio cristiano, cuando ni siquiera saben cuál es su don ni el de ella, cuando no están actualizados con el programa de actividades de su iglesia, en otras palabras viven en la reposera y ¿necesitan ayuda para ellos?.

Recuerda: primer principio: Dios provee de la compañera o compañero cuando estás consagrado a una vida de servicio, no antes. Segundo principio. Tratemos de identificar un momento determinado en este asunto de los romances que es el momento cuando la chispa del amor por una persona comienza a arder, cuando ese nombre comienza a ser especial para ti cada día más, cuando ese rostro comienza a quitarte horas de sueño y sólo piensas en eso las 24 horas. Del día. He comprobado que en un 90% de los noviazgos frustrados el momento del error ha sido ese, y en lugar de dar allí un paso atrás, tomarse una pausa y verificar en oración y consejo si esa llama que comenzó a arder en mi interior la encendió Dios o sólo es producto de una compatibilidad de caracteres, lo que hacen la mayoría de los jóvenes, es comenzar a echar toda la leña disponible, convertir esa llama inicial en un incendio pasional y luego plantar la bandera de su amor ante cualquiera que le aconseje lo contrario. ¿Qué?, nos amamos. ¿Eso no vale?.

Permíteme decirte para tu asombro que ese argumento no vale. El amor y el enamoramiento , es algo que surge de tener ciertas actitudes con el sexo opuesto y debes saber como segundo principio que actitudes amorosas despiertan sentimientos amorosos.

El amor Eros, no es patrimonio exclusivo del cristiano. Conozco muchas parejas de no cristianos que están profunda y genuinamente enamorados y estarían dispuestos a dar su vida por ese amor. Querido querida joven, si tu vas a alimentar cada pensamiento de atracción hacia otro que se te presente sin previa autorización del Señor, sin un tiempo prudente de oración privada, y sin el apoyo de un consejero espiritual, lo único que vas a lograr es enamorarte, y en esas condiciones, es prácticamente imposible tener una apreciación imparcial de la situación, te cierras a cualquiera que te de una nota de advertencia y te embarcas en un bote que tal vez llegue a buen puerto, pero que tal ves se encuentre remando contra viento y marea y culmine su travesía naufragando en el mar de otro fracaso. Si ese sentimiento no es del Espíritu, es de la carne y dice Gálatas 5:16: No satisfagáis los deseos de la carne.

En otro orden de cosas, no podemos ser dogmáticos respecto a la edad para ponerse de novios, quiero dejarte una ecuación que de seguro compartirás conmigo, y es la siguiente: Novios jóvenes = Noviazgos largos = más tiempo expuestos a tentación. Digo que novios jóvenes implica que estén varios años noviando, porque en regla general, los estudios seculares aún no se han concluido, el carácter aún no está formado, no hay solvencia económica, no está manifestado el don y un sin fin de agravantes que lo único que logran es retrasar el tiempo de casamiento prolongando así un tiempo de tentación durante el largo noviazgo que en muchos casos no se soportó y culminó en casamientos improvisados por razones obvias.

Por lo tanto querido, joven adolescente o adolescente joven:¡espera!. En último lugar, hay algo que puedes y debes hacer durante el tiempo en que esperas que llegue tu pareja ideal y es prepararte para esa etapa. En el caso de las muchachas, prepararse en arreglos caseros, como administradora de tus ahorros, como madre observando a tu mamá o a tu hermana casada.

En el caso de los muchachos, en los oficios básicos para el mantenimiento del hogar, económicamente para que ella no tenga que trabajar luego, como líder espiritual para que puedas ser su consejero, la cabeza del hogar. Y principalmente debes prepararte para cuando llegue ese momento, y esto va para ambos, guardándote en santidad de tu cuerpo y mente, dile no al sexo libre, no a la pornografía, no a la masturbación no a toda esa basura que el mundo hoy en día llama hacer el amor.

Debes confiar que tu pareja llegará como llegan las demás necesidades de tu vida y que como dijimos antes tu Dios pues, suplirá todo lo que te falte. Él sabe que no es bueno que el hombre esté solo, pero quiere prepararte a ti y a ella para ese encuentro sublime y eterno. Debes saber que el noviazgo es un ministerio nuevo que se abrirá en tu vida y si no lo asumes con la seriedad y responsabilidad que merece, te puede traer serios problemas en el futuro. Dejamos aquí el primer subtema de la espera de la pareja y luego veremos sobre la elección de la pareja. Hasta entonces y ¡Qué el Señor te bendiga!

Enamoramiento “como las águilas”

El águila macho, divisa a la hembra que le atrae a lo lejos, se acerca a ella y trata de hacerse notar, pero al parecer no le interesa, él empieza a volar junto a ella, de pronto la hembra emprende su vuelo a gran velocidad hacia arriba, el macho la sigue a la misma velocidad, luego ella desciende y toma en su pico una rama, nuevamente se eleva y en medio de su vuelo, deja caer la rama, el macho al darse cuenta de esto se apresura a atraparla en el aire y se la entrega, pero ella ya no la quiere, continúa su vuelo, él permanece a su lado, luego de un tiempo considerable de haber permanecido en esta situación, ella le ofrece su pata, él la une a la suya y desde ese momento establecen el compromiso formal y eterno, ya que ellos jamás se unen a nadie mas, aún si la hembra muere dejando crías el macho las cuida solo.

Este es el proceso de enamoramiento y unión de las águilas, mismo que no es muy diferente al humano ya que hemos sido creados como seres afectivos que necesitamos de amor y compañía, por esta razón en un momento determinado nos unimos a esa persona con la cual deseamos compartir nuestra vida, pero lamentablemente la manera de llegar a esta etapa de nuestra vida ha perdido la riqueza del proceso que Dios quiere regalarnos.

En la actualidad el proceso de amistad y enamoramiento ya casi no existe, es común conocerse por una horas, si te simpatizó y se dieron un beso ya estás amarrado (es la expresión en mi país); siguen saliendo si se sienten bien, pero si no es así, aquí no ha pasado nada, en el mejor de los casos continúan por algún tiempo, de pronto… como ahora es “normal” el comprobar si eres compatible sexualmente con tu pareja y si están de acuerdo inician su vida sexual. Esto es frecuente en el mundo, pero veamos en el cristiano.

El varón ve a la chica, le sonríe, si ella responde vuelve a sonreír, si él conserva el interés espera la próxima oportunidad para entablar conversación (es que como hay muchas chicas y soy “líder”), la mujer en cambio si le interesa el joven también sonríe esperando en su corazón que se acerque, pero como no lo hace espera la próxima ocasión para ella acercarse (es que como hay tantas chicas, si no lo hago “tal vez se va mi oportunidad”), se hacen amigos, salen un tiempo y de pronto ya son pareja, comienzan a orar para que Dios bendiga la relación y les fortalezca, se sienten tan cerca de Dios y tan fuertes que comienzan a dar lugar a sus deseos corporales pensando que pueden detenerse cuando quieran; pero, sin darse cuenta no pudieron y cayeron.

Como vemos no es muy diferente el resultado ya que somos seres humanos, no es incorrecto el sentir deseo de estar con tu pareja, lo más hermoso es amar y ser amado pues fue creado por Dios, pero debemos utilizarlo con responsabilidad y sabiduría, responsabilidad en el sentido de respeto, consideración y valor que debes a tu pareja y sabiduría para cuidar la relación, saber que no puedes sobrestimar tus fuerzas; aprender a ser cauto para no exponerte a situaciones comprometedoras, identificar el peligro y aprender a huir.

No es fácil realizar lo que te estoy diciendo pues aunque anheles con todo tu corazón hacer lo correcto, somos simplemente mortales, pero hay alguien dentro de ti que síi puede, es Jesús, acude a él, te dará la fuerza que necesitas para creerle y esperar.

Tienes mucho tiempo por delante, disfruta de lo hermoso de una relación; mira a las águilas; creo que ellas han comprendido mejor el proceso que Dios desea que tengamos. Mujer, mira como el águila espera a que él busque el momento de acercarse, y prueba si realmente quiere permanecer a su lado; no temas perder a alguien que aún no tienes, si él es el adecuado para ti no te dejará escapar, tú varón, observa la actitud del águila, emprendedor, luchador, protector y constante para conseguir su felicidad.

“Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; pero los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” Isaías 40:30-31

Toma control de tus pensamientos

El campo de batalla es nuestra mente. Satanás, nuestro enemigo, sabe que sí él puede ganar en el área de nuestros pensamientos, nos tiene cautivos.

Pero podemos tomar control y rechazar en el Nombre de Jesús todo pensamiento que nos va a ensuciar. A lo mejor has oído el dicho, “No puedes evitar que un pájaro vuele sobre tu cabeza pero si puedes evitar que haga nido allí”. Ten cuidado con lo que ves, a través de la televisión, las películas, videos, revistas, etc. y así evitarás muchas de las batallas en tu mente.

La decisión firme de no cometer fornicación, ni otro pecado sexual, tiene que ser hecha ANTES de estar en el calor de la tentación. Si no has hedió una decisión antes en tu mente y con tu espíritu, la pasión del momento hará la decisión. Tus emociones controlarán a tu voluntad, pero para un Joven que desea honrar a Dios, es lo opuesto: su voluntad controla a sus emociones.

Hay una promesa maravillosa de Dios en el área de nuestros pensamientos. * ‘Las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas… llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo “. (2 Co. 10 :4,5)

Escucha estos cuatro pasos:

Siembra un pensamiento, cosecha mi acto. Siembra un acto, cosecha un hábito. Siembra un hábito, cosecha un estilo de vida. Siembra un estilo de vida, cosecha un destino.

Estos pasos funcionan para bien o para mal.
Siembra un pensamiento sano, cosecha un acto sano.
Siembra un acto sano, cosecha un hábito sano.
Siembra un hábito sano, cosecha un estilo de vida sano.
Siembra un estilo de vida sano, cosecha un destino santo.

Tú, joven, has sido llamado a un destino alto, un destino de hacer grandes cosas en el Reino de Dios. No has sido llamado a la mediocridad, sino a la excelencia. Y esto empieza con tus pensamientos.

¿QUE HACER SI YA HE PECADO?
Si fuiste culpable del pecado sexual antes de recibir a Cristo como tu Salvador, necesitas reconocer que la Biblia dice, “De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es; ¡as cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. (2 Co. 5:17). Toda tu vida pasada está bajo la sangre de Jesús, enterrada en lo más profundo del mar. Pon un aviso al diablo, “‘No se permite pescar en este mar”. El quisiera atormentarte haciéndote recordar tus pecados del pasado, pero no se lo permitas.

Si tú dices, “Pues, yo caí en pecado después de mi salvación; ¿Qué debo hacer?”

1. Enfréntate a ti mismo y confiesa tu pecado. David dijo, “Contra tí he pecado… “Sal. 51:4. El no hizo excusas por sí mismo, no dijo, “Todos lo están haciendo” o “Todos somos débiles”.

Proverbios 28:13 dice, “E! que encubre sus pecados no prosperará; mas el que lo confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Aquí encontramos el segundo paso.

2. Apártate del pecado, abandónalo.

3. Busca el. Perdón de otros. Si tú, joven, has pasado la línea de lo correcto con una muchacha, ve con ella y pídele perdón, prometiéndole que jamás volverá a suceder.

4. Perdónate a ti mismo 1 Jn. 1:9 dice, “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel’ y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad . Si Dios me puede perdonar, yo puedo perdonarme a mi mismo.

Yugo desigual = Infelicidad

Uno de los motivos mas recurrentes por los que me piden consejería es precisamente éste. Por esta razón y para ahorrarme tiempo, prefiero dejarles mi respuesta en forma masiva. Muchas veces me dicen:

-Pastora, mi novio es muy lindo y creo que tal vez pueda llegar a ser cristiano.
- Pastora, estoy seguro que una vez casados la ganaré para Dios, será mi perlita!!

En fin, mil frases románticas defendiendo su proyecto de vida con un incrédulo. Vamos a ir a la palabra de Dios paso a paso y a conversar este asunto con la seriedad que merece. Si realmente amas a Dios sobre “todas las cosas”…. y sobre todas las personas, entonces estarás dispuesto o dispuesta a obedecer su maravillosa palabra y las ordenanzas que ha dejado para nosotros en ella.

Por otro lado, es lo que mas te conviene pues nadie mas que el quiere que seas feliz y camines por el camino perfecto que El ha trazado para tu vida. No hay nada mas terrible para mi, que recibir las consultas de hombres y mujeres que han equivocado la elección al minuto de contraer matrimonio. Vidas completamente destrozadas…

Se que tu, quieres ser feliz… y tal vez te preguntas: ¿DONDE ENCONTRARE A UNA BUENA ESPOSA?

Aquí tienes la respuesta:

Proverbios 19:14
 La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente.

Dice este pasaje que Dios tiene como herencia para ti una mujer prudente, esto es, una mujer maravillosa, creada a causa tuya.

Mira lo que dice la Biblia acerca de casarse equivocadamente:

Proverbios 21:9 Mejor es vivir en un rincón del terrado, Que con mujer rencillosa en casa espaciosa.

Esto es aplicable a ambos, a el y ella, si uno de los dos es rencilloso, amargado, nada le complace… va a atormentar la vida de su cónyuge. Ninguno puede decir… cambiará con el matrimonio!! Aunque, si …”muchos cambian” …para peor!

No puedes buscar a tu pareja en el mundo y esperar que sea una bendición a tu vida, pues una persona que no ama ni sirve a Dios no tiene los atributos necesarios y validos para hallar la felicidad.

Proverbios 31:30 Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.

Entonces, por mas graciosa o gracioso que sea la persona que amas, por mas atractivo o hermosa que te parezca, esos no son argumentos validos ante Dios ni su palabra, sino… aquella persona que teme a Dios. Se que muchos han querido quitar este pasaje de la Biblia , pero tengo una mala noticia para ti… aun sigue allí y no saldrá de ese lugar:

2 De Corintios 6:14-17 No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?
¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, Y no toquéis lo inmundo; Y yo os recibiré,
Y seré para vosotros por Padre, Y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso

Amados jóvenes, a Dios no le gustan las mezclas!

Deuteronomio 22:9 No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña. No ararás con buey y con asno juntamente. No vestirás ropa de lana y lino juntamente.

Si es así de detallado en su palabra, porque piensas que haría una excepción con tu relación? Ahora, vamos a ver otros pasajes clarísimos, pues se bien que el pasaje mas usado es aquel que habla del yugo desigual, pero como buen ser humano, quieres mas “evidencia” verdad?

Éxodo 34:14-15 Porque no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es. Por tanto, no harás alianza con los moradores de aquella tierra; porque fornicarán en pos de sus dioses, y ofrecerán sacrificios a sus dioses, y te invitarán, y comerás de sus sacrificios;  o tomando de sus hijas para tus hijos, y fornicando sus hijas en pos de sus dioses, harán fornicar también a tus hijos en pos de los dioses de ellas.

Esta claro eso? Pero aún tenemos mas que conversar!

Deuteronomio 7:1-4 Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra en la cual entrarás para tomarla, y haya echado de delante de ti a muchas naciones, al heteo, al gergeseo, al amorreo, al cananeo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo, siete naciones mayores y más poderosas que tú, y Jehová tu Dios las haya entregado delante de ti, y las hayas derrotado, las destruirás del todo; no harás con ellas alianza, ni tendrás de ellas misericordia.
Y no emparentarás con ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo.  Porque desviará a tu hijo de en pos de mí, y servirán a dioses ajenos; y el furor de Jehová se encenderá sobre vosotros, y te destruirá pronto.

Vean el versículo 4, esto es el golpe de reacción que necesitamos cuando decimos: -cuando nos casemos iremos juntos a la iglesia!!! Dios conoce todos nuestros caminos y nos advierte: 7:4 Porque desviará a tu hijo de en pos de mí.

Finalmente quiero dejarte meditando en esto:

Josué 23:11-13 Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Jehová vuestro Dios. Porque si os apartareis, y os uniereis a lo que resta de estas naciones que han quedado con vosotros, y si concertareis con ellas matrimonios, mezclándoos con ellas, y ellas con vosotros,sabed que Jehová vuestro Dios no arrojará más a estas naciones delante de vosotros, sino que os serán por lazo, por tropiezo, por azote para vuestros costados y por espinas para vuestros ojos, hasta que perezcáis de esta buena tierra que Jehová vuestro Dios os ha dado.

Amados jóvenes, comencé este artículo comentándoles lo duro que es ver sufrir a consagrados hombres y mujeres que han elegido mal en su matrimonio. Soñando, quizás como tu lo estas haciendo ahora… “cambiará cuando estemos casados”… Pero debo advertirte que si hay algún área donde el diablo disfruta que elijas mal; es en la persona que pasará contigo el resto de sus días.

Si te equivocas, será tal como anuncia esta palabra…. Lazo, tropiezo, azote y espinas a tus ojos.

No cometas un error tan grande!

Te ruego que tomes tiempo en oración y pidas a Dios fortaleza si has venido caminando en forma desobediente en esta área.

Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Que Dios y su maravilloso reino sean prioridad en tu vida!

Ministerio Un vaso más fragil

¿Cómo olvidar a la persona que me engaño?

Si alguna vez has estado enamorado(a), entonces has podido conocer una de las sensaciones más maravillosas que existen en la vida. En ocasiones suelo preguntar en mis conferencias si la audiencia cree que es bueno o es malo enamorarse, a lo que generalmente responden positivamente. Luego, yo suelo afirmar, “Pues fíjense que no. Enamorarse no es bueno… ¡es buenísimo!”

No obstante, si has tenido que experimentar la desilusión de (lo que en esta ocasión llamaré) un “amor imposible”, entonces has cargado con uno de los conflictos emocionales más complicados que existe. He tenido la oportunidad de platicar con muchos jóvenes y señoritas que se encuentran en una relación “equivocada”, o sencillamente “enamorados de la persona incorrecta”, y no saben cómo lidiar con el asunto (y te confieso algo… he pasado por allí; sé que no es fácil). Quizás sea un muchacho que ha sido rechazado por su novia; o una señorita cuyo novio es abusivo con ella, o tal vez alguien que está enamorado de una persona comprometida. En estos, y tantos casos más, suelo escuchar de ellos “yo sé que no está bien” o “entiendo que debemos terminar” aunque luego agregan la frase épica que complica toda su existencia “¡pero estoy enamorado de ella!”, o bien “¡pero no puedo dejar de quererlo!”. Siento, luego existo.

Recuerdo una ocasión en la que, junto a un equipo fantástico de jóvenes, nos disponíamos a llevar a cabo un proyecto misionero en nuestra ciudad. Todos estábamos preparados, simplemente esperando instrucciones para comenzar el evento. A mi parecer, todos estábamos enfocados muy bien en la misión, hasta que comencé una breve conversación con un joven a quien llamaré Sergio. Este era un muy buen muchacho, líder, comprometido con el Señor, y novio de una chica que llamaré Pamela. Todo inició con una inocente pregunta como “¿Y qué tal va todo con Pamela?”, y siguió con la trágica narración de una relación que había terminado. Pamela había decidido en esa semana concluir su noviazgo con Sergio. Poco a poco, él comenzó a contarme lo que había sucedido, a describirme su confusión, a expresarme sus sentimientos por ella.

Poco a poco, Sergio dejó que sus emociones tomaran el control de nuestra conversación, y terminó gritando, a gran voz, con llanto incontrolable (como si alguien hubiese fallecido trágicamente) frente a toda la gente que nos estaba viendo, “¡es que yo todavía la amo!”. Nunca olvidaré esa escena pública. Para mí y para el resto de los presentes, fue una situación sumamente incómoda (por no decir vergonzosa), no solamente por el momento en que sucedió, ¡sino porque Pamela estaba a pocos pasos de distancia y escuchó los alaridos de mi amigo! Para Sergio, sencillamente era la realidad de lo que sentía, y no lograba recuperar el control.

A veces, nuestras emociones pueden ser muy fuertes, y permitimos que dominen incluso nuestros pensamientos o nuestra conducta, al extremo de hacer cosas que luego nos darían mucha pena (como en el caso de Sergio). O tal vez después nos sentimos mal por las decisiones que hemos tomado o actitudes que hemos tenido.

En ocasiones, los sentimientos son tan reales, que no sabemos cómo controlarlos, o cómo librarnos de ellos. Entendemos lo que debemos hacer, pero no lo logramos porque nuestro corazón nos dice lo contrario. Siento, luego existo.

Creo que esto constituye uno de los líos más complicados con los que tenemos aprender a luchar. Si no maduramos (rápidamente) en nuestra vida emocional, cuatro cosas van a suceder: (1) vamos a andar cargando un peso encima (que no deberíamos llevar), (2) vamos a dañar nuestras relaciones (incluso las que tanto valoramos), (3) perderemos de vista nuestras prioridades de la vida (porque nuestros sentimientos serán lo primordial) y (4) caeremos en una espiral descendiente (sintiéndonos cada vez peor por manejar inapropiadamente la situación). Puedo afirmarlo, por observación y por experiencia.

Así que, si estás enamorado(a) y sabes (no sientes… e-n-t-i-e-n-d-e-s) que necesitas hacer un cambio al respecto (que es lo correcto y saludable), permíteme sugerirte tres decisiones que debes comenzar a tomar ahora. No hay un camino fácil; no existe una solución rápida. Enamorarse es sencillo; des-enamorarse no.

1. YA NO INTENTES CAMBIAR TUS SENTIMIENTOS; CAMBIA MEJOR TUS PENSAMIENTOS.
He aprendido que Dios no espera tanto que cambiemos cómo nos sentimos, sino anhela una transformación real de nuestra forma de pensar:
No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. (Romanos 12:2)

Finalmente, hermanos, piensen en todo lo que es verdadero, en todo lo que merece respeto, en todo lo que es justo y bueno; piensen en todo lo que se reconoce como una virtud, y en todo lo que es agradable y merece ser alabado. (Filipenses 4:8).

La razón es doble: por un lado, es imposible cambiar un sentimiento voluntariamente (por ejemplo, si en este momento te encuentras feliz o triste, ¿sería posible simplemente decirte que cambies eso en este instante?), y por el otro, son los pensamientos quienes dan nacimiento a los sentimientos (antes de una emoción en el corazón, siempre existió una idea en la mente).

Por lo tanto, asegúrate de invertir tiempo en alimentar tu cerebro con los principios correctos. Quizás necesites dejar de escuchar esas canciones “románticas” (o mejor dicho, depresivas… ¿Te has dado cuenta que en todas esas canciones las cosas siempre terminan mal?) o dejar de ver esas películas románticas (que solo te recuerdan que tu historia amorosa no siempre tiene un final feliz).

Me gustaría recomendarte lecturas como “Libre” de Frank Reed, “Vale la pena esperar” de Tim Stafford, “El campo de batalla de la mente (para jóvenes)” de Joyce Meyer, “En busca de paz” de Charles Stanley. También te sugiero escuchar música que llene tu cabeza y corazón de los principios de Dios (Zona 7 sigue siendo uno de mis grupos favoritos: www.zona7web.com).

2. YA NO INTENTES OLVIDAR; PIENSA MEJOR EN ALGO MÁS
Si alguna vez te escuchaste decir (o al menos lo pensaste) “es que no puedo dejar de pensar en él(ella)”, quiero contarte dos noticias (una buena y una mala). La mala (que no es tan mala realmente) es que en efecto, no has sido diseñado para olvidar. Tenemos la capacidad de recordar, y podemos estimular nuestra memoria; pero no tenemos la capacidad de olvidar conscientemente. ¿Recuerdas que almorzaste ayer? Si, pues… ahora mismo, te ordeno que lo olvides. ¿Pudiste? Yo tampoco. Por ende, cada vez que te propones ya no recordarlo(a), ya no pensar en él(ella) estás proponiéndote algo virtualmente imposible. Entre más te repitas “ya no voy a pensar en eso”, ¿adivina qué? ¡Más vas a pensar en eso! Más recuerdos románticos, más momentos juntos, más preguntas, más confusión, más frustración.

En cambio, la buena noticia, es que puedes conscientemente enfocar tu mente y trabajar en un proceso de sustitución. De hecho, este es uno de los ejercicios sumamente importantes en nuestra peregrinación espiritual. La Biblia presenta este cambio, como el proceso de despojarnos y revestirnos. Constantemente debemos estar eliminando lo negativo o pecaminoso y luego agregar lo positivo o santo:

Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad.(Efesios 4:22-24)

¿Alguna vez te has dado cuenta que después de un día tan ocupado, tan enfocado, no tuviste ni tiempo de pensar (ni sentir) en él(ella)? No fue porque te propusiste olvidar; fue que concentraste tu mente en algo más.

Por cierto, aquí sería muy pertinente hacer una advertencia y aclaración. No estoy promoviendo ni predicando a favor del dicho común “un clavo saca a otro clavo”. El hecho que busques (emocionalmente) a alguien más para olvidar a tu “amor imposible” no creo que resuelva mucho el problema… más bien genera el potencial de causarte más líos.

Lo que estoy tratando de decir es algo similar al dicho “para un niño con un martillo, todo el mundo parece un clavo”. Según sean los pensamientos que tengas en tu mente, así será la perspectiva que tengas de tu vida, así será la interpretación de tus relaciones, así tomarás decisiones, así experimentarás tus emociones. Por eso, asegúrate de despojarte y revestirte, para mantener tu mirada enfocada en las cosas de arriba (Colosenses 3:1,2).

3. YA NO INTENTES ENTENDER; PIENSA MEJOR EN OBEDECER
Uno de los asuntos que me doy cuenta no ayudan mucho en el proceso de des-enamorarse, es el continuar haciéndonos preguntas cuyas respuestas parece no vamos a obtener. “¿Qué fue lo que sucedió?”, “¿Qué hice mal?”, “¿Por qué me pasa esto a mí?”, “¿Y qué pasaría si…?”, “¿Será que algún día…?”, “¿Será que él(ella) estaba realmente enamorado(a) de mí?”. Todas estas son buenas interrogantes (interesantes) pero no necesarias para la subsistencia.

Buscar las respuestas a las preguntas imposibles, es como ver a un perro corriendo en círculos tratando de alcanzar su cola. Con mucho cariño y respeto, te pregunto: ¿Vas a avanzar o vas a seguir dándole vueltas al asunto? Lo que realmente te va a brindar libertad, no es contestar preguntas interesantes; es obedecer:

Viviré con toda libertad, porque he buscado tus preceptos. (Salmos 119:45)
Un par de sugerencias prácticas quizás puedan ayudarte. Por un lado, ¿qué tal si clasificamos todas estas interrogantes en la categoría de “utopías” (el lugar que no existe)? Si nunca van a existir respuestas, entonces mejor enviemos esas preguntas al lugar del “no”, soltémoslas y avancemos en proceso de la vida que Dios sigue anhelando para nosotros. ¿Cruel? No. Realista. (Por si te lo estás preguntando, sí, tengo un par de preguntas clasificadas en esta categoría. Y allí las dejaré.)

Por otro lado, te sugiero contar con un(a) confidente, consejero(a), es decir, una persona espiritualmente madura, de tu mismo sexo, quien pueda pedirte cuentas de tu avance en la obediencia que Dios está pidiendo de ti. Todos necesitamos apoyo, particularmente cuando las cargas son pesadas (Eclesiastés 4:9,10; Gálatas 6:2). Así que no tratas de pelear con tus desobediencias o tus problemas en soledad. Busca apoyo y evaluación de personas que son fuertes en esa área. Nunca olvides que en medio del bosque, cuando hay un incendio es difícil encontrar la salida; alguien que está afuera, desde la montaña, te puede orientar muy bien.

Toda relación siempre es alimentada por la comunicación. Entre más tiempo pasas con alguien, entre más platican, más cercana, estrecha, fuerte es la relación. De igual manera, si necesitas terminar una relación, dejarla ir, concluir, entonces, debes limitar todo tiempo de comunicación y tiempo juntos. No se trata de ser descortés, sino de tener la madurez para hacer un cambio.

Dios anhela que todas tus relaciones le glorifiquen, que puedas disfrutarlas siempre al máximo. Lo mejor es pues nunca comenzar algo que algún día tendrás que terminar. No obstante, si debes vivir el dolor de des-enamorarte, que esto sea una escuela que forme tu carácter, que te lleve a la madurez, y que te prepare para hacer las cosas bien. Como suele decir mi amigo Jim Burns, “tenemos que aprender a pagar el precio de la disciplina o a pagar el precio del remordimiento”.


 



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